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viernes, 5 de abril de 2024

AGNETHA: LA AUTENTICA Y ETERNA CHICA DORADA







Hoy, 5 de abril, está cumpliendo 74 años, nada menos que AGNETHA FALTSKOG, la hermosa rubia cantante de ABBA y dueña de una voz bella y maravillosa que cautivó al mundo entero. Agnetha fue sinónimo de talento, belleza y sensualidad, que con un solo movimiento, cautivaba el corazón y la atención de todos los fans de ABBA. Por ese motivo tan especial, quise dedicarle un post a la bella Agnetha, como realmente se merece. No pretendo escribir una biografía detallada y exhaustiva sobre Agnetha. Para eso, hay webs donde pueden encontrar información más completa al respecto. Lo que deseo hacer es enfocarlo desde mi experiencia y dando mis impresiones personales y también agregando algunos detalles de su vida y agregaré algunas declaraciones suyas provenientes de algunas entrevistas que le hicieron en años pasados, en donde revelan muchas cosas interesantes.


A nivel personal, la primera vez que ví a ABBA y por ende, a Agnetha, fue en 1977 cuando ví por TV el programa español que pasaban por Canal 4, “Señoras y Señores” y ABBA salió cantando los temas “Honey Honey” y “Hasta Mañana”. Y la presencia de Agnetha era imponente. Un año después, con el estreno de “ABBA THE MOVIE”, volví a engancharme con la música de ABBA y le puse muchísimo más atención a Agnetha y una de las escenas más esperadas en el cine era cuando se daba la vuelta y dejaba mostrar su vistosa anatomía. Con su cálida voz de soprano, Agnetha contribuyó en la interpretación principal de varios hits de ABBA, como "S.O.S”, “I’ve Been Waiting For You”, “The Name Of The Game”, “Thank You For The Music”, “Chiquitita”, "Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)", “The Winner Takes It All”, “One Of Us”, “Head Over Heels”, “Slipping Through My Fingers” y “The Day Before You Came”, y compartió la voz principal con Frida en "Mamma Mia", "Waterloo", "Dancing Queen", “Take A Chance On Me”, "Voulez-Vous", "Summer Night City", entre otros temas.
 



Agnetha Åse Fältskog nació el 5 de abril de 1950, en Jönköping, Suecia y creció en una familia de músicos y a la edad de 6 años compuso su primera canción, "Två små troll" (Dos pequeños trolls) y en 1968, llegó al tope del Svensktopper (Chart sueco), gracias a su propia composición "Jag var så kär" (Estaba tan enamorada). En 1971 interpretó a María Magdalena en la versión sueca del exitoso musical “Jesuchrist Superstar”. En cuanto a su vida personal, el 6 de julio de 1971, contrajo matrimonio con Björn Ulvaeus y un año después, junto a su esposo y a la pareja conformada por Benny Andersson y Anni-Frid Lyngstad, formaron ABBA, que cosechó grandes e innumerables éxitos en los siguientes diez años. Agnetha y Björn tuvieron dos hijos, Linda y Christian. Pero la pareja se separó en 1978 y en 1980 se divorciaron, aunque continuaron dentro de ABBA, hasta cuando el grupo se disolvió en 1982. En 1990 se casó por segunda vez con Tomas Sonnenfeld, del que se divorció en 1993. A fines de la década del 90 convivió con Gert van der Graaf, quien se mudó a su casa y después de dos años, Agnetha decidió terminar la relación, pero él no dejó de acosarla, hasta que fue deportado de vuelta a Holanda.




Justo esa época, coincidió con su poca exposición pública. Mucho se comentó en ese momento que Agnetha había quedado afectada por la separación de ABBA y por un buen tiempo no quería saber nada de ABBA ni dar ningún tipo de entrevistas, lo cual quedó en evidencia en el documental “The Winner Takes It All”, difundido en la TV alemana en 1999, cuando a diferencia de Bjorn, Benny y Frida, Agnetha aceptó participar en el documental, pero apareciendo su voz solo en audio –no salían imágenes de ella declarando- e imágenes de ella caminando en exteriores. Era la más reacia a la posibilidad siquiera remota de una reunión y no estuvo presente en la celebración de los cinco años del musical “MAMMA MIA” y de los 30 años del triunfo de ABBA en Eurovisión con “Waterloo” en Londres en el 2004, que contó con la presencia de Bjorn, Benny y Frida. Por todo ello, se mencionaba que tenía una extraña fobia a los periodistas por lo cual casi nunca se le veía en público y hasta se la señalaba como una persona temerosa y reclusa en su propia casa, llegando a ser comparada con otra diva sueca, la misteriosa Greta Garbo. En una entrevista reciente hecha por la presentadora sueca de TV Amelia Adamo en enero del 2011, Agnetha desmintió reportes sobre que ella era una temerosa reclusa y dijo lo siguiente: “No me relacionen con esa imagen mía como si fuera un ser humano asustado o una víctima de los paparazzi u otros. Naturalmente es desagradable ser observado a donde vayas, pero no es por eso que me gusta permanecer lo más anónimo posible. Es una elección que he tomado, nada me ha forzado a ello”. Y uno de sus mayores temores ha sido viajar por la sencilla razón que tiene miedo de volar, como lo afirmó en una entrevista en el 2004. En otra entrevista en el 2009, reafirmó su fobia y señaló: “Bueno, no soy muy buena para viajar. He dejado de participar bastante cuando han sucedido eventos. Y no es porque no quiero, es porque es algo un poco difícil para mí hacerlo”.





Sobre cómo se describe ella misma, en el 2004 dijo: “Bueno, es muy difícil para mí decirlo, pero pienso que soy bastante la misma persona que siempre he sido. Muy con los pies en la tierra. Por supuesto que tengo mis defectos, pero soy una persona agradable. Normal, con los pies en la tierra. Curiosa acerca de la vida y no me gusta el stress. Trato de mantener las cosas muy tranquilas alrededor mío. No es tan fácil en estos días. Pero fácilmente me estreso y soy también una persona muy ansiosa. (…) Me pongo ansiosa en varias situaciones. Temo que algo puede pasarle a alguien o a algo. Tomo las cosas personalmente. Y soy una gran amante de los animales. Es difícil para mí ver fotos de animales y niños siendo maltratados, no puedo manejar eso emocionalmente. (…) Me veo como una persona normal que quiere permanecer lo más anónima posible”. Y sobre cómo era un día normal en su vida, en el 2004 manifestó: “Estos días son calmados. Me gusta estar afuera, hacer largas caminatas y trato de pasar mucho tiempo con mis hijos. Tengo nietos y es una increíble experiencia”.


A nivel solista, en 1983 tuvo el álbum “WRAP YOUR ARMS AROUND ME”, de donde se extrajeron sus dos éxitos "The Heat is On" y “Can’t Shake Lose”. En 1985 lanzó "EYES OF A WOMAN” y en 1987 salió “I STAND ALONE”, donde destacó "I Wasn't The One (Who Said Goodbye)" a dúo con Peter Cetera. Tuvieron que pasar 17 años, para que en el 2004 reapareciera en el mundo del disco con su álbum “MY COLOURING BOOK”, y con el single "If I Thought You'd Ever Change Your Mind", logrando un moderado éxito en Europa. Pero Agnetha no quiso involucrarse en una extensa promoción del álbum, limitando su exposición pública a cortas entrevistas en algunos diarios, unos pocos videos y un especial de TV en sueco. Pero algo que sorprendió gratamente fue su aparición pública en el estreno del musical “MAMMA MIA” en Estocolmo, y fue la primera vez desde su separación que los cuatro miembros de ABBA coincidían en un mismo lugar, aunque desafortunadamente se les vio en forma separada y cada uno por su lado.





Pero lo mejor vino el 4 de julio del 2008, en el estreno del film “MAMMA MIA, THE MOVIE”, cuando sonriente y derrochando felicidad, apareció junto a Frida y Meryl Streep, bailando en frente de miles de fans, para luego unirse en el balcón junto a Benny y Bjorn y todo el elenco de la película, en una foto que significó la primera vez en 22 años que los cuatro miembros de ABBA aparecían juntos en una foto, pero junto a todo el elenco, y no los cuatro juntos. En enero del 2009 se hizo presente para recoger el premio "Rockbjörnen" en nombre de ABBA, cita a la que acudió con Frida y en Octubre del 2010 asistió al estreno del musical “MAMMA MIA” en Dinamarca y al lado de Bjorn.






Y lo más importante, en lo que concierne a ABBA y su música, en el 2009 señaló sentirse hoy increíblemente humilde y agradecida por todo lo que alcanzaron y que la música aún siga viva. “Si pongo una canción de ABBA en algún momento, siento su energía”, comentó. “Entiendo que es lo que la gente aprecia de su música. Porque lo dimos todo y especialmente la energía. Nuestra voz estaba en lo mejor. Así que pienso que lo que logramos siempre sonará bien, no hay nada que reprochar. Fuimos muy meticulosos y lo hicimos todo nosotros”. Cuando le preguntaron en el 2004, como explicaba el fenómeno de ABBA hoy y qué pensaba de ese fenómeno, contestó: “Ha significado increíblemente mucho para todos nosotros, por supuesto. Y siento una enorme gratitud por haber sido parte de eso porque solo estuvieron en un nivel alto. Y hubo increíblemente mucho trabajo durante los 10 a 12 años que estuvimos juntos. Y fue muy rápido. Si pudiera haber disminuido la velocidad un poquito y continuado por 5 años más, lo habría hecho de esa manera”. Y sobre la razón de la separación de ABBA, indicó: “Fue porque ya no pensábamos que era divertido. Se que estábamos grabando un LP en ese momento. No se sentía como era en el pasado, en vez de eso, fue duro. Y estábamos divorciados, ambas parejas y no era la misma cosa, pero continuamos aún después de nuestros divorcios. En estos días, mantenemos el contacto un poco, pero no socializamos”. Y ella consideraba la mejor canción de ABBA a “The Winner Takes It All”. “Es tan completa, tiene un buen movimiento, desde el principio hasta el fin. Pienso que la canción es muy buena y que sus letras son excelentes”. Y algo que sorprendió en una entrevista que le hicieron en enero del 2013, fue sobre una reunión y manifestó que una gira jamás sucederá: “Nosotros difícilmente nos reuniríamos para un tour como los Rolling Stones u otras grandes bandas. Pero no considero imposible que hagamos algo en el futuro. Por favor, tengan en cuenta que esto no es algo que yo haya discutido con los otros tres miembros, es más un sentimiento que tengo que sería grandioso juntarnos y hablar de los viejos tiempos y quizás, hacer una presentación juntos. Pero sucedería solo una vez, quizás para algo benéfico o de caridad”. Comparado con lo que la misma Agnetha decía hace más de 16 años, sin duda, esto fue un giro interesante. Concuerdo al 100 % que una gira estaría demás, ya que quebraría la imagen que TODOS tenemos de ABBA.





El 2013 nos trajo también una maravillosa sorpresa para los que admiramos a Agnetha. Luego de nueve años de su último álbum en estudio, “MY COLOURING BOOK”, la siempre bella Agnetha retornó al mundo de la música con un nuevo álbum titulado “A”, que incluyó 10 temas, que fueron escritos y coescritos por Jörgen Elofsson. El contenido fue bastante melódico, en donde Agnetha conservaba la magia de inolvidable voz, y el resultado fue bastante bueno con muy bellas canciones precisas para la voz de Agnetha, como por ejemplo, “When You Really Loved Someone”, que fue el single del álbum. 




Finalmente, el 20 de Enero del 2016, una noticia inundó de mucha alegría y emoción a todos los que amamos a ABBA y su música. Después de casi 30 años, se volvió a ver en público a los cuatro miembros de ABBA juntos. Esto era algo que los fans deseaban ver desde hace mucho tiempo: volver a ver juntos en una imagen a Agnetha, Bjorn, Benny y Frida. Y a lo largo de todos estos años, esto no había sido posible, y en parte por el hecho de que ellos no lo deseaban. La razón de este reencuentro fue el proyecto “MAMMA MIA! THE PARTY” y sobre este histórico momento, publiqué un post, cuyo link dejo a tu disposición: (https://royaltrilogy.blogspot.pe/2018/01/mamma-mia-party-un-historico-reencuentro.html).



Han pasado ya muchos años de las épocas doradas de ABBA y siempre permanece en el recuerdo la bella imagen de Agnetha, quien destilaba sensualidad y un carisma enorme. Hoy la vemos ya mayor, pero bien conservada para la edad que tiene. En lo personal, siempre ocupará un lugar entre mis preferencias porque siempre que la veía en un video, la contemplaba fascinado. Desde este blog, querida Agnetha, he querido recordarte con este humilde post y deseándote que Dios te de muchísimos años más de vida y con mucha paz y amor, como te lo mereces por habernos regalado tu talento y sobre todo, tu hermosa, cautivante y encantadora voz. Y culmino este post con tres joyas: "The Angels Cry", una composición de Justin Hayward, líder de mi otra banda favorita, THE MOODY BLUES; "Dancing Queen", mi canción favorita de ABBA; y el tema “I Should’ve Followed You Home”, cantada a dúo con el británico Gary Barlow, y que fue interpretada en vivo por ambos el 12 de Noviembre del 2013 en el concierto “Children In Need Rocks”, organizado por la BBC, y que marcó la reaparición de Agnetha en un escenario después de 25 años.





¡¡FELICES 74 AÑOS, DEAR AGNETHA!! WE LOVE YOU!!



lunes, 1 de abril de 2024

1969: HACE 55 AÑOS




   




Hace mucho tiempo, durante la década del 60, 70 y creo que también en los 80's, uno iniciaba su ingreso a los Nidos a partir de los 4 años, no como ahora que al cumplir un añito de vida, los padres ya están pensando en qué nido meter a su hijo. Antes, los primeros cuatro años de nuestras vidas estaba tan llena de libertad para jugar con nuestros amigos de la cuadra o del edificio donde vivíamos, para ver nuestros dibujos animados favoritos en la TV -cuando no existía el cable y solo contábamos con tres canales de TV. Cuando cumplí 4 años en 1967, mis padres me metieron a lo que en ese momento se llamaba "Jardín de la Infancia" en el Colegio Nuestra Señora de la Paz. Fue mi primera vez que me relacionaba con personas distintas a las que jugaba diariamente en el edificio donde vivía en Jr. Huancayo 177, Lima. Y significó una muy positiva experiencia, porque al final de ese año, recuerdo que recibí un diploma con su medallita de honor, lo cual enorgulleció a mis padres. Recuerdo que en mis clases del Jardín, yo le decía a mis amigos con una mezcla de orgullo y felicidad que a fin de año tendría un hermanito, quien vendría al mundo en el mes de noviembre de ese año 67. Luego del Jardín, en 1968 seguí Transición, siempre en el Colegio Nuestra Señora de la Paz, y al final del año también recibí un Diploma, pero sin medalla esta vez.

Fue así como llegó el año 1969 y como el Colegio Nuestra Señora de la Paz se había mudado y en un lugar muy lejos de donde vivía, mis padres se vieron en la situación de ver a qué colegio me meterían, el cual sería el colegio donde desarrollaría mi vida escolar. Honestamente, nunca supe el real motivo, pero en ese momento, mis padres supieron de un colegio que se encontraba en la primera cuadra de la avenida Petit Thouars, llamado Colegio San Andrés. Y debieron haber escuchado buenas referencias, porque al final, decidieron que yo comenzaría ese año 69 en dicho colegio y por cuestión de mi edad -tenía 6 años cumplidos-, tuve que volver a hacer Transición porque era demasiado niño para entrar a Primero de Primaria. Si trasladamos nuestra memoria a la década del 60 y primeros años de la década del 70, por esa época y durante la primera mitad de la década del 70, las clases en todos los colegios arrancaban religiosamente el día 1º de abril. No era como en la actualidad que a los pobres escolares los hacen comenzar el año escolar en marzo, y peor aún con este infernal, insufrible e insoportable calor. Tuvimos suerte de contar en esa época con tres meses completos de vacaciones para disfrutar, jugar y divertirnos con nuestros amigos, o nuestra collera.

Fue así como un día lunes 1º de Abril de 1969 -lunes como hoy, en el 2024-, hace 55 años, comencé mi primer día de clases en el Colegio San Andrés, en Transición, en la Sección "A". Esa semana, justo cayó Semana Santa, y por ende, solo tuvimos clases el lunes, martes y miércoles. Recuerdo que el primer día de clases, ví un montón de muchachos corriendo por el Patio Sinclair, y acto seguido, sonó el timbre para que todos los alumnos entraran a sus respectivos salones. Una vez que formamos nuestra fila, ingresamos 30 alumnos al salón que estaba al frente del Patio Sinclair y recuerdo vagamente las mesitas amarillas donde nos sentábamos de a cuatro, y también me acuerdo de unos palitos verdes y rojos. Esa mañana el Director, William Mackay, nos visitó ese primer día de clases para darnos la bienvenida y la mayoría de nosotros le llegábamos a las rodillas porque era un tipo tan alto que te inspiraba respeto. Y tras la cordial bienvenida, quedamos con quien fuera nuestra primera "Class Teacher", nuestra profesora principal en ese primer año de vida escolar, Miss Elizabeth Mackenzie, nuestra querida y recordada Miss Mackenzie, quien fuera un ejemplo de profesora abnegada y dedicada, siempre al servicio de sus alumnos como nuestra Class Teacher y enseñándonos prácticamente todos los cursos. Recuerdo también el haber tenido también como profesores al Sr. Huamán en Educación Física -cuando comenzamos a hacer uso del gimnasio- y a la Mrs. Olivera -antes de su accidente- en sus clases de Canto, quien nos aporreaba las mesas con una regla mientras nos hacía cantar. Y como dato anecdótico, el primer amigo que tuve y con quien interactué, fue mi gran amigo Eddie Bernal. Y por ese motivo, ambos siempre nos llamamos "patita", con cariño, porque fuimos el primer amigo en la vida del otro.

Hubieron cosas que en ese primer año de estudios en Transición "A", fueron parte de ese inicio sanandresino en 1969. Cómo no recordar los recreos cuando el Patio Sinclair era todo para nosotros -y también para nuestros hermanos del salón de la B- y no nos mezclábamos con el resto de Primaria. Un año en el cual comenzamos a usar durante todo ese año 69, el recordado uniforme del colegio con el saco azul, la insignia del colegio y la corbatita y el pantalón plomo -antes que todos nos vistiéramos con el repulsivo uniforme color rata decretado por el cojo impresentable de Velasco en 1971. Era alucinante cuando te acercabas a la mesita donde te habían ubicado y encontrabas allí todos tus útiles y los cuadernos con hojas opticas -que hoy ya no existen-, que el colegio las mandaba a hacer en la librería Minerva, y que se convirtió en todo un ritual en toda la primaria. Y como olvidar la famosa listita de la Miss Mackenzie y su forma de calificar, que era mediante unos sellos que contenían un Bote, Un Niño y el Niño con el Bote, y era lo máximo si te ponían ese último sello en tu cuaderno.

También recuerdo la novedad de la designación de las Houses. Siguiendo los patrones británicos, eran cuatro las Houses que habían el colegio y cada una vinculada a un color determinado: Douglas (Azul), McGregor (Verde), Mackay (Amarillo) y Stuart (Rojo). Siempre pienso que las casualidades no existen y fuí asignado a mi color favorito, el Azul, y pertenecí durante 11 años a la gloriosa House de la Douglas. Y sobre todo, en las clases de Educación Física, llevábamos los polos del color de nuestras houses y jugábamos fulbito, basket y hasta handball entre houses, dentro de un ambiente de sana competencia.

Haciendo un poco de memoria, no puedo dejar de recordar a varios amigos que comenzaron con nosotros y que estuvieron algunos años más acompañándonos en el salón y que después tomaron otros rumbos. Amigos como Christian Napurí, Rodriguez, Barbat, Zevallos, Benito Contreras, Yuri Hinojosa, Chavez y Vilca, a quienes se tiene siempre en el recuerdo.


Y al final de ese año 69, recuerdo cuando la Miss Mackenzie -quien repitió el plato con nosotros en 5º de Primaria, en 1974, y a quien tuvimos la dicha de volver a ver en dos oportunidades en noviembre del 2003- anunció los tres primeros puestos, y que puso a Luchito Takano en el primer lugar y un empate en el segundo lugar entre Beto Hernández y Omar Uceda. Sinceramente, era una época en donde conservábamos nuestra total inocencia, y que fue el primer peldaño de lo que serían nuestros siguientes 10 años en el colegio.

En la cena en casa de Emilio Palacio el 23.11.2003, junto a nuestra querida Miss Mackenzie, y al lado de Alex Llerena, Emilio Palacio, Beto Hernandez y Roberto Rentería.

Hace 55 años comenzó mi vida escolar, que duraría 11 años hasta 1979. Hace 55 años comenzó la amistad, que con muchos de mis amigos y compañeros de promoción, se ha mantenido firme, sólida y estrecha a lo largo de todos estos años. Y me atrevo a decir que son las amistades más antiguas que tengo en mi vida. Es cierto, que en los siguientes 10 años, fueron llegando a nuestro salón entrañables amigos, tanto en Primero de Primaria, como también, seis años después, en Primero de Secundaria, amigos que también forman parte de nuestras vidas. Pero, es imposible no recordar donde se originó todo, donde nació nuestra etapa sanandresina, y eso ocurrió un 1º de abril de 1969, cuando contábamos con apenas 6 o 7 años. Allí empezó la amistad con muchos de quienes considero hoy no solo como mis amigos, sino como mis hermanos del alma, como Beto Hernández, Alex Llerena, César Watanabe, Emilio Palacio, Marco y Miki Jiménez, Eddie Bernal, Juan José Mendoza, Marcos Arrieta, Sergio Gonzáles Benavides, José Manuel Gonzáles Martínez, Rolo Salvatierra, Beto Lay, José García, Juan Allauca, Lucho Rojas Meggo, Edgardo Li, Lucho Takano, y el recordado Chito Novoa.
 

1979: La Vieja Guardia en 5º de Secundaria al lado de la Miss Mackenzie


En este año 2024, que mi promoción cumple 45 años de haber salido de las aulas sanandresinas, es imposible no evocar ese año 1969 cuando se dio inicio a mi etapa escolar, que hasta el día de hoy la llevo en el corazón, y sobretodo, cuando comenzó la amistad de 55 años que tengo con muchos amigos y hermanos sanandresinos.

Como diría la primera línea de nuestro querido himno del colegio.
 


ADELANTE ESTUDIANTES DEL ANGLO!!
 

 

sábado, 30 de marzo de 2024

GRAEME EDGE: LA FUERZA DETRAS DE LOS MOODY BLUES







Hoy, 30 de Marzo, se cumplien 83 años del nacimiento de GRAEME EDGE, el legendario y carismático baterista de mi otra banda favorita de siempre, THE MOODY BLUES, y además, como se sabe, lamentablemente, el 11 de Noviembre del 2021 nos dejó para siempre, a la edad de 80 años. Y por ese motivo, he querido actualizar el post que le dediqué hace años en el blog y publicarlo con fecha de hoy, con algunos datos interesantes sobre su trayectoria con los Moodys y en su carrera como solista. Natural de Rochester, Staffordshire, Inglaterra, junto con Ray Thomas y Mike Pinder formaron el grupo M & B 5, y luego cambió su nombre a THE MOODY BLUES. Por varios años, fue el único miembro fundador que quedaba en la banda, ante el retiro de Mike Pinder en 1978 y de Ray Thomas en el 2002. Y junto con Justin Hayward y John Lodge siguieron en actividad hasta antes de la pandemia, habiendo realizado giras por USA y Europa y dando shows de calidad.
 

Como señalara en el post que dediqué a los MOODY BLUES, lo que más me gustó de esta banda fue que todos sus miembros cantaban, componían y tocaban, y tenían la misma importancia dentro de la banda. Y Graeme aportó los temas precisos en cada álbum, que en algunos casos servían como parte hablada o “speech” que era recitado por Mike Pinder, o en otros casos también eran buenos temas instrumentales. En la primera etapa de los Moodys con Mike Pinder, Graeme contribuyó notablemente con piezas claves en cada album. En el album "DAYS OF FUTURE PASSED", sus temas fueron el inicio y el final del album: "Morning Glory" y "Late Lament". En el album “IN SEARCH OF THE LOST CHORD”, “Departure” fue el intro perfecto para "Ride My See Saw" y su carcajada quedó para la posteridad, y "The Word" precede a la respuesta que flota en el album. "In the Beginning" y "The Dream" vuelven a brillar en “ON THE TRESHOLD OF A DREAM”, y asimismo, "Higher and Higher" y "Beyond" en “TO OUR CHILDREN’S CHILDREN’S CHILDREN”. En “A QUESTION OF BALANCE” están “Don't You Feel Small" y "The Balance" y "After You Came" en “EVERY GOOD BOY DESERVES FAVOUR”. ”You And Me” en “SEVENTH SOJOURN” y “I'll Be Level With You” del “OCTAVE” cierran esta primera etapa de la banda.



En la nueva etapa de la banda por la cual desfilaron Patrick Moraz y luego ya como cuarteto, Graeme también colaboraría con algunos temas, pero en menor cantidad: “22,000 Days” –mi tema favorito de Graeme- del “LONG DISTANCE VOYAGER”, “Going Nowhere” del “THE PRESENT”, “The Spirit” del “THE OTHER SIDE OF LIFE” y “Nothing Changes” del “STRANGE TIMES”.


Cuando los Moodys se tomaron un largo descanso entre 1972 y 1978, Graeme formó paralelamente su propia banda “THE GRAEME EDGE BAND” y en 1975 lanzó su primer album “KICK OF YOUR MUDDY BOOTS” y contó con la participación de Adrian Gurvitz y Paul Gurvitz. De este album, destacaron el single “Everybody Needs Somebody” y el temaza “Have You Ever Wondered”. Y en 1977 saldría el segundo álbum “PARADISE BALLROOM”, contando nuevamente con Adrian Gurvitz y Paul Gurvitz. Voy a ser sincero, JAMAS había escuchado estos álbumes y no me llamaban la atención y justo para preparar este post, me puse a buscar en Youtube un poco de su música como solista y me sorprendió gratamente. Diferente al estilo de los Moodys, pero muy bueno y bastante versátil y rítmico. Realmente Graeme reflejó en sus trabajos solistas lo buen compositor y músico que siempre fue y sigue siendo. Y gracias a mi gran amigo René Almanza, tengo los CDs de ambos álbumes. Escuchemos aquí algunas muestras de cada álbum.






Dentro de los Moody Blues, Graeme siempre ha tocado la batería con ritmo y precisión, mientras que le daba sabor al sonido de los Moodys con un amplio rango de instrumentos de percusión. Y sobre todo, le daba esa fuerza que caracterizaba el sonido de los Moodys. A veces hasta pienso que el baterista de los Muppets, Anibal, fue inspirado en Graeme por su forma de tocar. Amante de todos los ritmos, Graeme llegó particularmente a enamorarse de los ritmos de salsa, samba, calypso y reggae cuando visitó el Caribe. Graeme había navegado allá durante su viaje en su yate alrededor del mundo, cruzando el Atlántico, en esos años de descanso con los Moody Blues.


Entre sus hobbies están el jugar golf, navegar, ver películas de guerra y ciencia ficción, siendo Graeme un confirmado Trekkie, ya que es fan “Star Trek: Deep Space Nine”. Su bebida favorita es la cerveza, su comida favorita es el curry, su film favorito es "ET", su cantante favorito es Phil Collins, su carro favorito es el Datsun y su color favorito es el rojo y su escritor favorito es T.S. Elliot. Le gusta las chicas hermosas y temperaturas encima de los 21º y le disgusta las temperaturas debajo de los 21º.



Desde este blog, hemos querido recordar a GRAEME EDGE en el que hubiera sido su cumpleaños número 83 años y desde este blog, lo recordamos y deseamos que lo disfrute mucho en el reino espiritual.





¡¡GRAEME EDGE, SIEMPRE EN EL RECUERDO!!




domingo, 10 de marzo de 2024

10 DE MARZO: RECORDANDO A ANDY GIBB







Hoy, 10 de marzo, se cumplen 36 años de la partida del recordado cantante ANDY GIBB, quien destacara tremendamente en la segunda mitad de la década del 70, y cuyas canciones formaron parte de las vidas de muchos que estamos en base 5 y 6. Y por ello, he querido actualizar el post que le dedicamos hace trece años a este carismático cantante, y sin pretender hacer una biografía amplia y extensiva, publicándolo con fecha de hoy. Pero es bueno señalar que Andrew Roy Gibb nació el 5 de marzo de 1958 en Manchester, Inglaterra, y fue el menor de todos sus hermanos.


La primera vez que escuché algo de ANDY GIBB fue en el año 1977, cuando la canción “I Just Want To Be Your Everything” se convirtió en un enorme hit en las radios locales. Y hasta recuerdo haber visto por primera vez su video clip en el programa musical “Música en al Aire”, que trasmitía Canal 5 una vez por semana –no me acuerdo si era los martes o jueves. En ese momento, como no sabía mucho de los BEE GEES –recién supe de ellos en 1978 cuando pegaron con “How Deep Is Your Love!”-, no tenía la menor idea que Andy era el hermano menor de los BEE GEES –y es más, en ese año 77, ni sabía cómo se llamaban los tres hermanos Gibb. Y en lo personal, me gustó mucha esta canción por su ritmo contagiante y sus armonías vocales. Y al momento de hacer los rankings de fin de año, me acuerdo que “I Just Want To Be Your Everything” llegó a coronarse como la “Más Más” de Radio Panamericana de 1977 –cuando ésta radio era otra cosa y no el adefesio que es ahora- y ubicarse en los primeros lugares en los rankings de las demás emisoras. Y en el panorama musical internacional, llegó a ser Nº 1 en USA, según Billboard, por 3 semanas.




En el verano de 1978 también se llegó a escuchar bastante “(Love Is) Thicker Than Water”, y se convirtió en un enorme hit en el verano de 1978 en nuestro medio –también fue Nº 1 en USA- y como que comenzaba a asomarse el mega éxito de los hermanos Gibb en el panorama musical norteamericano y mundial. En ese momento, recién supe que Andy era el hermano menor de los BEE GEES, quienes arrasaron con todo en ese año 1978. Y el mérito de Andy fue que pudo alcanzar el éxito, sin necesidad de colgarse de la fama de sus hermanos o teniendo que depender de la aparición de algunos de ellos en la interpretación de sus singles. Es cierto que Barry fue compositor de sus temas, pero Andy era coautor con Barry de sus éxitos y estos dos primeros éxitos se alcanzaron antes de la maquinaria arrolladora y avasalladora de “SATURDAY NIGHT FEVER”. Y cuando ya esta fiebre se había apoderado de todos los charts en el mundo y obtenido niveles explosivos de ventas, Andy no se quedó atrás, y lanzó el que sería el single más exitoso de su carrera: “Shadow Dancing”, que fue escrita por los cuatro hermanos Gibb. El tema fue todo un boom y fue Nº 1 en USA por 7 semanas y con ello, Andy se convertía en el primer artista en alcanzar el Nº 1 en USA con sus tres primeros singles. Y en un año en que los BEE GEES dominaron los charts norteamericanos, “Shadow Dancing” fue elegida por la Billboard como Disco del Año 1978. En ese mismo año, Andy cosecharía más éxitos como “An Everlasting Love” y "(Our Love) Don't Throw It All Away". Mirando hacia atrás, en aquel año 78, el que escribe contaba con 15 años y estaba en plena época de las fiestas de colegios, y los temas de Andy Gibb eran infaltables en toda fiesta. “Shadow Dancing” y “An Everlasting Love” eran piezas obligadas para mover el cuerpo y “(Love Is) Thicker Than Water” y también “I Just Want To Be Your Everything” eran motivo perfecto para bailar estos lentos y bien apachurrado. Al terminar 1978, también terminaría el momento de mayor apogeo en la carrera de Andy Gibb. 1979 no trajo nada nuevo de él y así cerraba exitosamente una década bastante positiva.



Cuando llegó el verano de 1980, ya la onda Disco había desaparecido, luego de su último gran año en 1979. Se pusieron de moda los patines por el film “ROLLER BOOGIE” –bodrio protagonizada por Linda Blair-, y los BEE GEES se tomaron un largo descanso. Y en el verano de 1980, comenzó a sonar bastante en la radio la nueva canción de Andy Gibb, “Desire”, una balada bastante simpática y que había sido compuesta por los BEE GEES, originalmente para el álbum “SPIRITS HAVING FLOWN”, pero que fue desechada y Andy la regrabó con su voz. La canción tenía todo el estilo del trío y la primera vez que la escuché pensé que eran los BEE GEES y con falsetes en los coros del tema. Se puede decir que ese fue el último gran éxito de Andy Gibb y su último Top-10 en USA, al llegar al Nº 4. Ese mismo año se escucharía de él, una canción que cantó a dúo con Olivia Newton-John, “I Can’t Help It”, hermoso tema, pero que tuvo muy poca repercusión aquí. A partir de ese momento, Andy Gibb dejó de sonar en la radio y tras lanzar una recopilación en 1980 con sus grandes éxitos, muy poco o casi nada se escucharía de él. Más estuvo en las noticias de espectáculos por su sonado romance con Victoria Principal, con quien grabó un cover del clásico de los Everly Brothers, “All I Have To Do Is Dream”, que no tuvo mucha figuración y que se escuchó en algunas radios locales.



Durante el tiempo que estuvo con Victoria Principal, trabajó en otros proyectos como el musical de Andrew Lloyd Webber, “Joseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat” en Broadway, “The Pirates of Penzance” de Gilbert & Sullivan en Los Ángeles, y una temporada como coanimador del show musical de televisión “Solid Gold” de 1980 a 1982. Pero fue despedido de Dreamcot y “Solid Gold” debido a su ausentismo. Y por esos años, su adicción a las drogas se fue intensificando, en particular a la cocaína, y su carrera comenzó a ir cuesta abajo. Paralelamente su relación con Victoria Principal terminó y eso lo afectó bastante. Su familia lo convenció de buscar tratamiento para su adicción a las drogas y tras un tiempo en la clínica Betty Ford a mediados de los 80, Andy realizó pequeñas actuaciones interpretando sus grandes éxitos y sus covers. Además apareció como invitado estelar en varios shows de TV como “Gimme A Break!” y “Punky Brewster”. Las apariciones de Andy lo mostraban aparentemente recuperado y tuvo una grandiosa y popular gira por Asia, y regularmente actuaba en espectáculos en Las Vegas y Lake Tahoe. Posteriormente, fue invitado en el Festival de Viña del Mar en 1984, logrando ganarse al difícil público de la Quinta Vergara. Aunque el trabajo de Andy en su nuevo estilo de vida era bien recibido, nunca pudo volver a tener el mega éxito de sus años de esplendor en los 70’s. En 1987 con sus deudas superando con creces sus ingresos monetarios, Andy se vio forzado a declararse en bancarrota.



Con el firme propósito de revivir su carrera, Andy volvió a trabajar junto con sus hermanos Barry y Maurice y sus grabaciones demo le asegurarían un contrato con la empresa británica Island Records. El 5 de marzo de 1988, Andy celebró su cumpleaños número 30 en Londres mientras trabajaba en un nuevo álbum. Días después ingresó al Hospital John Radcliffe en Oxford, quejándose de dolor en el pecho y lamentablemente el 10 de marzo de 1988, cinco días después de su cumpleaños, ANDY GIBB fallecía a causa de una miocarditis que era una inflamación al corazón, que fue el resultado de largos años de adicción a la cocaína, que había debilitado tanto su corazón hasta el punto de sucumbir. Andy fue enterrado en el Forest Lawn Memorial Park, en Hollywood Hills, en Los Angeles. En 1989, los BEE GEES le dedicaron a Andy el tema “Wish You Were Here” en su album “ONE”. Y sobre el tema de su muerte, quiero detenerme un momento.



Recuerdo cuando me enteré de la muerte de Andy Gibb por la radio. Me dio bastante pena porque se trataba de un artista cuyas canciones disfruté muchísimo en mi adolescencia y sobre todo, porque se había ido tan joven, a los 30 años de edad, cuando tenía tanto por seguir dando. En ese momento, aquí en nuestro medio se informó la noticia en algunos diarios pero con un desconocimiento total, y mas de un diario llegó a decir que había muerto la voz principal de los BEE GEES –recuerdo que “La República” puso una foto de los BEE GEES en la noticia y señaló a Barry como el que había muerto- y sin tomarse la molestia de investigar siquiera un poquito. Y otra cosa que incluso hasta el día de hoy se comenta tan ligeramente es sobre la causa de su muerte. Hay quienes creen que Andy murió de una sobredosis, o que se suicidó por el rompimiento con Victoria Principal, afirmación absolutamente absurda porque Andy murió siete años después de esa ruptura. Andy murió por un problema cardiaco y lamentablemente lo que originó el hecho que su corazón quedara totalmente dañado fue el abuso que durante varios años Andy tuvo con las drogas, en especial con la cocaína. Si Andy no hubiera tenido esas fuertes adicciones, su corazón no hubiera quedado dañado y quizás lo tendríamos con nosotros hasta ahora. Algo parecido a lo que le pasó a Karen Carpenter, que murió por una falla cardiaca originada por lo dañado que había estado su cuerpo tras años de deterioro por la anorexia.
 

Si aún viviera, Andy habría recién cumplido 66 años el pasado 5 de marzo, una edad relativamente joven para seguir creando música y ofreciendo shows, teniendo en cuenta que Barry está en la base 7 y estuvo en actividad en la década pasada. Han pasado 36 años de su partida física, pero las canciones de Andy Gibb quedarán siempre en el recuerdo de quienes vivimos esos años de la segunda mitad de la década del 70. Y hoy he querido recordarlo en el blog.




NOTA ADICIONAL:  En Noviembre del 2010, se lanzó una caja titulada "MYTHOLOGY", que consistió en 4 CDs, cada disco relacionado a uno de los cuatro hermanos Gibb. Barry y Robin eligieron sus canciones y las canciones de Maurice fueron seleccionados por su viuda Yvonne. Y en el caso de Andy, sus temas fueron seleccionadas por su hija Peta, y el tracklisting de dicho CD fue el siguiente:

Shadow Dancing (1978)
I Just Want to Be Your Everything (1977)
(Love Is) Thicker Than Water (1977)
An Everlasing Love (1978)
Desire (1979)
(Our Love) Don't Throw It All Away (1978)
Flowing Rivers (1977)
Words and Music (1977)
I Can't Help It (1979) (duet with Olivia Newton-John)
Time Is Time (1980)
Me (Without You) (1980)
After Dark (1979)
Warm Ride (1979)
Too Many Looks In Your Eyes (1977)
Man On Fire (1991)
Arrow Through The Heart (1987)
Starlight (1977)
Dance To The Light Of The Morning (1977)
In The End (1977)




viernes, 23 de febrero de 2024

23 DE FEBRERO DE 1980: MI EXAMEN DE ADMISION







Un día como hoy, un sábado 23 de febrero de 1980, dí mi Examen de Admisión a la Pontificia Universidad Católica del Perú. Han pasado ya 44 años de ese muy especial momento, que marcó el inicio de una nueva etapa en mi vida y no quería dejar de evocarla en mi blog y recordar aquellos momentos anteriores y posteriores a aquel día.

Como ya le he señalado en reiteradas oportunidades en diversos posts, en 1979 concluí con mi etapa del colegio. Pero desde el mes de agosto, como ya era costumbre, comencé a prepararme en una academia pre-universitaria. Luego de ver diversas opciones -no habían muchas, como hay ahora-, me inclinaba por la Academia "La Sorbona", que estaba ubicada en la Av. Wilson, al frente de lo que hoy es el Centro Cívico. Mi viejo fue para averiguar y matricularme y luego de obtener información, vio que al costado había otra academia "Programa 2000", y entró y conversó con los directivos de dicha academia y al final, se decidió por ella. Al comienzo, lo quería matar a mi viejo porque yo quería prepararme en "La Sorbona", pero después el tiempo daría la razón. La preparación fue amplia y buena, y como el mayor porcentaje de los que estudiaban iban a postular a San Marcos, enseñaban todos los cursos. Pero, yo iba a postular a la Universidad Católica, a Derecho, y de acuerdo al prospecto que me dieron el día que fui a inscribirme, el examen no iba a incluir materias vinculadas a ciencias -llámese física, química, biología, anatomía y materias similares. Como en todo examen de admisión, lo central era las materias de Razonamiento Matemático y Razonamiento Verbal, algo que en los colegios no enseñaban, y si uno no pasaba por una academia para aprender eso, era más que fijo que uno no ingresaría. Y también Letras -como Historia, Geografía y hasta preguntas de actualidad-, y un poco de Matemáticas, como Algebra, Geometría y Trigonometría. De esta manera, me preparé a conciencia, y cuando comenzó el año 1980, intensifiqué mi preparación. En las mañanas me encerraba en el escritorio de mi casa para repasar todo lo que pudiera, y en las tardes, eran mis clases en la academia "Programa 2000". Y en las noches, remataba con un repaso general. En Enero me tocó rendir dos simulacros de examen de admisión en la academia, y a Dios gracias, me fue bien, y me reconfortaba el saber que iba en la dirección correcta. Cuando comenzó febrero, entré en la cuenta regresiva. Y en mi salón de la academia, éramos solo cinco los que postularíamos a la Católica, ya que la casi totalidad postularía a San Marcos, dos meses después.

Desde que puse un pie en la Universidad Católica, siempre estuve seguro que ese era el lugar donde quería estudiar. Me gustaba lo amplio que era el campus universitario y el nivel que uno había escuchado que tenía. Dos semanas antes, mi viejo me contactó con un amigo suyo, que había sido profesor en la Católica, y me reuní con él y me dio varios tips y recomendaciones, que me sirvieron de mucho. En primer lugar, me recomendó que no llegara al sábado 23, con la angustia de estar repasando hasta el último momento. Me sugirió que el día anterior, el viernes 22, a una determinada hora, de preferencia al mediodía o a la 1 pm, terminara de estudiar y cerrara los libros, y ya no volviera a abrir u hojear libro alguno, y que me relajara en la tarde y saliera a caminar o al cine, ya que cuando uno pretende meterse conceptos o conocimientos a la cabeza a último momento, jamás permanecen allí. En segundo lugar, me recomendó que si me topaba con una pregunta que no supiera, que no me detuviera en ella y que pasara a la siguiente pregunta, y que al final, volviera a revisarla y que si no la sabía, que la dejara sin contestar y no me arriesgara, ya que si uno se equivocaba, la respuesta negativa era punto en contra y no cero. Muchas veces, esos puntos en contra marcaban la diferencia entre ingresar y no ingresar. Y en tercer lugar, que fuera tranquilo y no me pusiera nervioso y que fuese preparado a encontrar dificultades previas, cuya única intención era poner nerviosos a los postulantes y así comenzar con desventaja. Y con esas recomendaciones, me alisté para ese sábado 23 de febrero. Cuando llegó el viernes 22, exactamente a la 1:00 pm, puse punto final a mi preparación de casi siete meses para el objetivo final: ingresar a la Universidad Católica. En la tarde me puse a ver un poco de TV y en la noche, salí con mis viejos y mi hermano a comer un helado. Y me acosté temprano, sabiendo lo que vendría al día siguiente.

Sábado 23 de Febrero de 1980. Me levanté tranquilo y temprano y tomé desayuno con mis viejos, quienes tenían bastante expectativa. Y tras despedirme de ellos, me fui para la Católica, en Pueblo LIbre. Varios amigos de la promoción del colegio también se presentaban, tanto a Letras como a Ciencias, y eso nos permitió contactarnos ese fin de semana. Cuando llegué al lugar donde rendiría mi examen, en el Pabellón de Estudios Generales Letras, estaba bastante tranquilo. La hora fijada era a las 8:00 am, pero no comenzó a esa hora. Mi número de postulante era el 00633, y coincidencia o no, tenía que ver con el día de mi cumpleaños -el 3- y el año en que nací -el 63. Y desde el saque, ya habían postulantes que por la desesperación que comenzara el examen de una vez, ya empezaban a sentirse nerviosos. Recuerdo que los observaba con total tranquilidad y en mis adentros me decía a mí mismo: "Que se demoren todo lo que quieran", y así tener más rivales en desventaja para la competencia. A las 8:15 am, ingresamos al aula y nos sentamos y tras varios minutos de espera, nos entregaron los exámenes y tendríamos cerca de tres horas para desarrollarlo. A medida que iba leyendo y contestando, me iba dando cuenta que no lo estaba haciendo mal. Poco a poco, sin apurarme, fui avanzando en el examen. Pero llegó un momento en que me hizo dudar. Me topé con las preguntas de Geometría, y justamente, me dio en el pie que más cojeaba. Eran siete preguntas que no las sabía, y en esos momentos, por un lado, tenía en mi cabeza la recomendación del amigo de mi viejo, y por otro lado, el querer arriesgarse a conseguir uno o dos puntos más, que sirvieran en la nota final. Pero, no quise arriesgarme, y las pasé por alto, al inicio y luego en la revisión final. Esas siete preguntas de Geometría quedaron sin contestar, y a eso del mediodía, terminó el examen, y en mi interior sentía confianza que podía ingresar, pero por otro lado, me empezó a preocupar la posibilidad de quedarme afuera por esas siete preguntas no contestadas. Demás está decir que ese pensamiento me acompañó todo el día y hasta la noche, y no dormí tranquilo por eso. En la Universidad había escuchado que los resultados estarían en la noche o al día siguiente en la mañana. Preferí ir al día siguiente y que fuera lo que Dios quisiera.

Al día siguiente, domingo 24, me fui en la mañana y me encontré con varios amigos del colegio, pero al llegar a la universidad todavía no estaban los resultados, debido a algunos problemas con la computadora. La espera se hacía más larga y angustiosa. E informaron que estarían a partir de las 3 pm. Regresé a mi casa, almorcé con mi familia, y luego a las 2:30 pm regresé a la Universidad. Mis viejos -que parecía que ellos eran los que habían postulado por sus caras de angustia y expectativa- me dijeron que fuera tranquilo y que si la suerte no me acompañaba, que me quedara la satisfacción de haber dado todo mi esfuerzo y que con las mismas, me presentaría a dar examen de admisión a la San Martín. Y me dijeron que si ingresaba, seguro que me cortarían el pelo -era costumbre que a los "cachimbos", quienes eran los postulantes que ingresaban, les rapaban el pelo-, y cuando regresara se daría cuenta que había ingresado, y que si no, que me comprara un helado y llegara a la casa con mi helado y esa sería la señal. Me fui de nuevo a la universidad y me encontré de nuevo con mis amigos del colegio y cuando entramos al campus universitario, por la gente que salía, supimos que ya estaban los resultados y que estaban publicados en la Cafetería Central. Nunca sentí una caminata tan angustiosa, similar a la que siente un futbolista en una definición por penales, cuando camina de la mitad de la cancha hacia el área chica para patear el penal. Cada paso que daba, el corazón me latía a mil por hora y me temblaban las piernas. Llegué a la Cafetería y en las lunas de la Cafetería estaban pegadas las hojas con los postulantes y los resultados. Recuerdo que en la esquina derecha, aparecía la palabrita "INGRESO" o "NO INGRESO". Cuando busqué mi número, en principio dí con mi hoja, y vi que en esa página, nadie había ingresado. Bueno, había hecho mi mayor esfuerzo, y era lo que Dios quería. Pero en eso, ví bien y no era la hoja, y me había equivocado. Volví a ubicar la hoja donde estaba mi número de postulante -00633- y ahora sí la ubiqué y ví que solo tres personas de esa hoja habían ingresado. Respiré hondo y me acerqué a ver, estiré mi dedo a la parte izquierda donde estaba mi nombre y avancé lentamente con el dedo índice derecho, de izquierda a derecha en la hoja, y al llegar a la esquina derecha, vi la palabra "INGRESO". Y siempre conservo el puntaje que obtuve: Razonamiento Matemático: 616.1; Razonamiento Verbal; 571.6; Total: 1185.7. Orden de Mérito: 370. Me quedé paralizado en ese momento, y nuevamente volví a pasar una y otra vez por mi nombre y efectivamente había logrado mi objetivo: ingresar a la Universidad Católica. Sinceramente me albergó una emoción indescriptible y mis amigos se acercaron -ya varios habían ingresado a Ciencias y también a Letras-, y me preguntaron y al ver el resultado, todos nos abrazamos con emoción. Y lo mejor estaba por venir. Luego de la euforia desatada, retorné a casa, y mis viejos esperaban impacientes mi regreso. Y cuando entré, al verme sin el pelo rapado y sin un helado en la mano, se quedaron desconcertados y lo único que les dije fue: "Ingresé" y eso desató una emoción tremenda en mis viejos. Mi madre se puso a llorar de la emoción y comenzó a llamar a toda la familia para darles la noticia y el viejo me abrazó con lágrimas en los ojos, al igual que mi hermano. Fue un momento maravilloso e indescriptible, que sucedió hace 44 años, y que sinceramente me parece como si hubiera sucedido ayer.


Lo que vino en los siguientes días, fue muy especial. Fui a agradecer a muchas de las personas que me apoyaron. Fui a la Academia y esa tarde fue muy grata, con los profesores alegrándose por el logro obtenido, al igual que los amigos de mi salón. Y ya para el mes de marzo, comenzaría el Primer Ciclo de Estudios Generales Letras, y sería el inicio de una nueva etapa en mi vida. Diez años maravillosos en los cuales, la Universidad fue mi segunda casa y en donde mi universo de amigos se amplió considerablemente, tanto en Estudios Generales, como ya en la Facultad de Derecho, hasta enero de 1990 cuando me gradué de Abogado. Pero todo ello, tuvo su origen un 23 de febrero de 1980, cuando rendí mi examen de admisión que significaría abrir la puerta de un nuevo mundo para mí, y que hoy, 44 años después, lo sigo recordando maravillado.




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