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martes, 19 de abril de 2016

OLIVIA NEWTON-JOHN EN LIMA: UN SUEÑO CUMPLIDO




Desde que la escuché por primera vez en la radio, allá por 1975, Olivia Newton-John fue mi cantante femenina favorita. En los 70’s con sus hermosas baladas y su inolvidable participación en “Grease”, y en los 80’s con sus canciones de la banda sonora del film “Xanadu” y sus recordados hits de la primera mitad de la década del 80, Olivia tuvo siempre un lugar en la Zona VIP de mis preferencias musicales. En mi época de adolescente era mi amor platónico –junto con Frida, de ABBA- y eso se extendió en mis primeros años universitarios. Y por supuesto, siempre existía en mí el deseo, la ilusión, el sueño de verla algún día en concierto. Aunque en los 80’s, ello sonaba a delirio exagerado o fantasía desmedida. Los años transcurrirían y en el año 2007 se supo que había estado en nuestro país, visitando Cusco y que había quedado maravillada con Machu Picchu. Incluso después se supo que en ese viaje, Olivia se había casado con su novio, el empresario estadounidense John Easterling. Por eso, le guardaba cariño a nuestro país y además, prometió regresar y realizar una presentación benéfica. Cuando en Noviembre del 2010, se supo que Olivia se presentaría en Chile, y que Perú no estaba programado en esa gira por Sudamérica, sentí bastante desazón porque esa era la oportunidad perfecta para tenerla en nuestro país, y con ello, el sueño de verla en vivo se alejaba y simplemente lo encarpeté. Así seguirían los años, y mientras iba cumpliendo algunos sueños como ver en concierto a los dos miembros de mi banda favorita QUEEN y a mi cantante favorito Elton John. Pero quedaba pendiente y hasta nuevo aviso, ver alguna vez a mi cantante femenina favorita. Hasta que en Enero de este 2016, estando en casa de mi gran y entrañable amigo Huguito Salazar, en una reunión por su cumpleaños, en algún momento de la noche, salió la mención a Olivia y Hugo me comentó “¿Sabes que viene para marzo?”. En ese preciso instante, mis cinco sentidos se concentraron en lo que había escuchado y le dije, “¿Estás hablando en serio? ¿Viene o es una posibilidad?”. Y Hugo me dijo que era un hecho. De inmediato, entré a internet en mi Smartphone y busqué en Google y efectivamente, la noticia estaba confirmada: Olivia Newton-John se presentaría en Lima, Perú, el 17 de Marzo del 2016 en el Hotel María Angola, como parte de la gira "Summer Nights" por Sudamérica. Otro sueño estaba por cumplirse.

Cuando salieron a la venta las entradas, nuevamente se repetía la misma constante: los precios estaban bastante caros, sobre todo, si uno tenía el deseo de verla en una localidad cercana al escenario. Y además, había una promoción de descuento –que era bastante conveniente-, pero para ello se necesitaba la tarjeta Cencosud. De inmediato, pregunté a amigos cercanos y nadie tenía esa bendita tarjeta. Cuando la esperanza comenzaba a evaporarse, conversé con mi gran y querida amiga Clarita Romero -quien iba a ir al concierto- y cuando le pregunté ya por rutina si tenía esa tarjeta, me dijo que la tenía. En ese momento, sentí que el alma me volvía al cuerpo y quedamos de inmediato para comprar las entradas. Ese día con mi esposa fuimos al Wong de Benavides y Clarita con su tarjeta compró las entradas. Con mi esposa decidimos comprar en Preferencial, que iba detrás de Platinum y VIP, y en la fila 18, Asientos 2 y 4. No estábamos cerca, pero tampoco estábamos lejos, a 18 filas del escenario. Con las entradas en la mano, ya era una realidad: iba a ver a mi cantante femenina favorita de toda la vida, Olivia Newton-John. Solo quedaba contar los días y que transcurrieran rápido para que llegue el 17 de Marzo.




Jueves 17 de Marzo. Con mi esposa llegamos al María Angola a las 8:40 pm, a 20 minutos del inicio del show, ya que el tráfico estuvo super pesado. Pero ya ubicados, nos sentamos en nuestro lugar. Allí de lejos tuve la alegría de ver a mis amigas Marthita Ríos y Rosario Francia y saludarlas a la distancia. En ese momento, se nos antojó comprar unos sándwiches y algo de tomar, pero mientras estaba haciendo la cola, la luz se apagó y comenzó a sonar la música del grupo de apoyo de Olivia. Era las 9 pm en punto y en ese instante, abandoné inmediatamente la cola y me fui para mi sitio y llegué a tiempo, y segundos después, la larga espera llegaba a su fin: Olivia Newton-John estaba ya en el escenario para regalarnos lo mejor de su repertorio. Y el inicio no pudo ser mejor para mí, con la canción que fue la primera que escuché de ella en la radio en el verano de 1975: “Have You Never Been Mellow”. Para comenzar con el corazón en la mano. Luego Olivia se dirigió al público y habló sobre una de las películas en las que había participado como “the other movie”, sabiendo que la otra película era “Grease”. Se trataba del film “Xanadu” y vino un set con tres canciones de esta película, comenzando con “Xanadu”, en uno de los momentos esperados por mí, ya que es mi tema favorito de Olivia en los 80’s. Y al final sorprendió con el agudo que se mandó al final del tema. Con eso, Olivia ya tenía al público en su mano, que la aplaudía a rabiar. Siguió “Magic” y el recuerdo de 1980, y cerró este mágico set con “Suddenly” –tema que originalmente cantó a dúo con Sir Cliff Richard-, que cantó con uno de sus coristas, quien demostró tener muy buena voz y estuvo a la altura de esta hermosa balada, que culminó con un beso como en el video original. Acto seguido, Olivia se mandó con un medley de temas ochenteros, comenzando con “Make a Move On Me”, “A Little More Love” y “Twist Of Fate” –gran tema que no la había estado incluyendo en sus shows. A continuación, Olivia anunció que cantaría un medley country con sus primeros éxitos de los primeros años de la década del 70. Arrancó con el cover de Bob Dylan, “If Not For You”, luego siguió el momento que me emocionó hasta las lágrimas, “Please Mr. Please”, mi balada favorita de ella y me transportó a 1975, cuando escuchaba este tema en Radio Miraflores AM. Continuó con “Jolene” y cerró este medley con “If You Love, Let Me Know”. Como fan setentero de Olivia, estaba más que complacido. 



La nostalgia continuó con la hermosa balada “Sam”, que me hizo recordar aquellos años de secundaria en 1977, y en donde Olivia se mandó con unos buenos requiebres que mostraban el buen estado de su voz. Luego nuevamente volvimos a los 80’s, con su más grande hit. “Physical”, en donde Olivia demostró estar plenamente en forma, haciendo ejercicios como en el video. Luego vinieron un par de canciones más, una cantada por su corista y una buena canción “Not Gonna Give Into It”, en donde Olivia previamente habló sobre su experiencia de lidiar con el cáncer y el sentimiento que tuvo en los momentos inmediatos a ello, que le inspiró a crear esta canción. Hasta que vino el momento más esperado de la noche. Las luces se apagaron y comenzó a escucharse el tema “Look at Me I'm Sandra Dee (Reprise)”, que en el film precedía a su cambio de look. Comenzaba así el set de “Grease”, que fue retroceder en el tiempo y revivir ese año en Cuarto de Secundaria, cuando la música de "Grease" se bailaba en todas las fiestas de colegio. Y que mejor forma que con la canción que en la película siguió al tema anterior, “You’re The One That I Want”, cantada a dúo con otro de sus coristas. Acto seguido, Olivia se lució con la canción más esperada por muchos –me incluyo-, “Hopelessly Devoted To You”, poniendo el corazón y harto sentimiento al interpretarlo y haciendo lucir su voz. Para muchos, allí quedó pagada su entrada. Y la magia continuaba con “Summer Nights”, en donde se quiso hacer como en la película, por un lado, sus dos coristas masculinos, y por otro lado, Olivia con su corista femenina. Demás está decir que fue un momento inundado de harta nostalgia y emociones. Y para cerrar este maravilloso set, el tema con el que culminaba “Grease”, “We Go Together”, en donde a la mitad del tema, Olivia abandonó momentáneamente el escenario, y sus coristas siguieron con esa parte de la canción en donde venía una sucesión de palabras, que a parecían inentendibles, pero que causaban bastante gracia y diversión. Faltaba la parte final. Y Olivia regresó al escenario para brindar dos temas más: “Grace And Gratitude” y el cierre de la noche fue con el clásico de 1974, “I Honestly Love You”, eterna canción de amor.  Y de allí, la despedida. Olivia cerraba de esta forma la gira sudamericana en nuestro país y la gente la ovacionó como se lo merecía. Había concluido una noche mágica y llena de nostalgia y hartas emociones.





Como hice en el post que escribí sobre el concierto de los Rolling Stones, reitero lo que dije en mi muro de Facebook al día siguiente del concierto. Viví una de las más emotivas, maravillosas y nostálgicas noches de mi vida. No hay palabras para expresar la emoción de lo vivido esa noche, pero lo defino con una sola palabra: !!MARAVILLOSO!! Olivia Newton-John brindó un show de primera con lo mejor de su repertorio y transitando por las distintas etapas musicales de su trayectoria. Una noche indescriptible e inolvidable, que permanecerá en mi recuerdo y en mi corazón mientras viva. Terminé bastante cansado, pero feliz de la vida. En cuanto a su voz, sí, la mantuvo de manera digna y decente, y hasta se dio el lujo de mandarse con agudos como en la parte final de "Xanadu", "Jolene" y "Sam". Aquellos que no fueron porque decían que ya Olivia no tenía voz y que no valía la pena pagar para verla, sólo les digo una sola cosa: ¡¡SE LA PERDIERON!! Y a la salida del concierto, tuve la enorme dicha de conocer a dos muy lindas amigas, Marthita y Rosario, que tenía en Facebook desde hace varios años y poder tomarnos algunas fotos. Finalmente, como siempre hago en este tipo de posts, quiero agradecer a Dios por haberme dado la oportunidad de vivir este sueño y al lado de mi amada esposa Silvana. También a mi amada esposa Silvana por compartir juntos esta inolvidable noche. Y por supuesto, un agradecimiento especial a mi gran amiga Clarita, por permitirnos a través de su tarjeta, poder comprar las entradas para este fabuloso concierto.  ¡¡GRACIAS CLARITA!! Me considero muy afortunado por haber visto a la gran Olivia Newton-John en vivo y con ello, haber podido cumplir otro sueño, que tenía desde mi juventud. Con ello, pude cerrar el círculo de haber podido ver a dos miembros de mi banda favorita, QUEEN, a mi cantante favorito, ELTON JOHN, y ahora, a mi cantante favorita, OLIVIA NEWTON-JOHN. 




¡¡PUDE VER A OLIVIA NEWTON-JOHN EN CONCIERTO!! ¡¡OTRO SUEÑO CUMPLIDO!!


miércoles, 6 de abril de 2016

LOS ROLLING STONES EN LIMA: OTRO SUEÑO CUMPLIDO






Un día como hoy, exactamente hace un mes, tuve el privilegio y la enorme dicha de estar presente en el histórico concierto de los Rolling Stones en Lima, en el Estadio Monumental. Fue sinceramente una experiencia extraordinaria, alucinante y espectacular. Sobre el concierto, ahondaré más adelante, pero  definitivamente, se trataba de una experiencia única y para no perdérsela. Era la primera vez que los Stones se presentaban en Lima, Perú, cumpliendo así el sueño de muchísimos fans y de varias generaciones que solamente deseaban y anhelaban disfrutar de un concierto de la “banda de rock’ roll número 1 del mundo”. En lo personal, recuerdo mucho que en Diciembre de 1989, canal 4 anunció que transmitiría en directo el concierto de los Rolling Stones en Atlantic City, con el que ponían punto final a su gira del “STEEL WHEELS”. Desde días antes, me preparé para verlo y cuando llegó el día, disfruté al máximo por TV las más de dos horas de concierto. Luego de ello, recuerdo que pensé, “¡Qué fabuloso sería algún día verlos en concierto, en el lugar que fuere!”. En ese momento, pensar en un concierto en Lima, era una idea absolutamente utópica, propia de un guión de un film fantasioso. Pasarían los años y las décadas, y cuando comenzaron a darse de manera frecuente conciertos en nuestro país de grupos y artistas que uno los veía solamente en “Disco Club”, el deseo de algún día tener a los Rolling Stones en Perú seguía latente aquí entre toda la fanaticada. Hasta que en el 2014 un anuncio estremeció Lima: Los Rolling Stones se presentarían en Lima en el 2015. Lamentablemente, debido a la crisis en Argentina, se tuvieron que cancelar los conciertos que se iban a dar allí, y con ello, se fueron cayendo como un castillo de naipes el resto de conciertos de la gira sudamericana –entre ellos, el de Perú-, y se canceló la gira hasta nuevo aviso. Pero más que una cancelación definitiva, era una especie de postergación debido a la situación coyuntural argentina, ya que es sabido el gran cariño que los Stones tienen por la nación albiceleste y la devoción que existe entre los fans stonianos allá en Argentina. El 2015 siguió avanzado y nuevamente, comenzaron a escucharse los rumores de una gira sudamericana de los Rolling Stones para el 2016, hasta que finalmente, se anunció lo que muchos anhelaban escuchar: habría gira sudamericana de los Rolling Stones y Perú estaba incluido, además de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia y México. Solo Bolivia, Ecuador, Venezuela –el eje chavista- y Paraguay quedaban fuera. Y el día elegido sería el 6 de Marzo en el Estadio Monumental. Lo único malo: lo excesivamente caro de las entradas. Estaban más caras que cuando vino por primera vez Paul McCartney a nuestro país, que de por sí ya era bien caro. Recuerdo que cuando ví los precios, lo primero que me dije fue, “¡Imposible! Que lo disfruten quienes vayan!”. La más barata en Norte costaba S/. 322.00. Aunque tampoco descartaba de plano, cualquier eventualidad que me permitiera estar presente ese 6 de Marzo. 




Cuando en la tercera semana de Enero, estando en casa de mi gran amigo Huguito Salazar, me enteré que venía Olivia Newton-John a Lima para presentarse el 17 de Marzo, ya me ponía ante el dilema de tener que elegir a uno de los dos, porque ir a ambos implicaría un gasto excesivo que no estaba en posibilidades de afrontar. Y como Olivia era mi cantante femenina favorita de toda la vida, mi elección era más que clara: iría a ver a Olivia. En consecuencia, ¡Bye Bye Stones!. Llegó Febrero y ya tenía aceptado en mi ADN el no ver a los Stones. Cuando arrancó la gira en Chile el 3 de Febrero, en los siguientes días, algunas amigas chilenas me mandaron por whatsapp videos grabados del show de los Stones y francamente, los veía y llegaba a la conclusión que estaba para no perdérselo. Siguieron los conciertos y más amistades de Argentina y Uruguay, me decían lo mismo, “tienes que ir, no te lo puedes perder, haz lo que tengas que hacer”. Seguía viendo por Youtube imágenes de los conciertos ya realizados de la gira y me jalaba los pelos de la impotencia. Quería ir, pero simplemente no podía. Necesitaba esos 322 soles para ir a Norte, que no era poca cosa. Incluso, supe que en la página de Entel te daban la posibilidad de ganar una entrada doble para ir a los Stones y participando a través de retos cada día hasta el 3 de Marzo. Un gran amigo mío participó los primeros días y tuvo la suerte de ser uno de los ganadores. Eso me impulsó a participar todos los días, pero la suerte no me acompañaba y cuando al día siguiente, no veía mi nombre entre los ganadores, me decía como Scarlet O’Hara, “mañana será otro día”. Y así llegó el viernes 4 de marzo -último día que salía la relación diaria de ganadores-, para constatar que la suerte no me había acompañado. Cuando ya comenzaba a resignarme, apareció por allí un gran amigo –quien había ganado sus entradas en Entel- y me mandó un mensaje por whatsapp, diciéndome que él ya tenía su entrada en Cancha y que las entradas que había ganado eran en Norte, lo que implicaba que siempre iría a Cancha. Esto significaba que iba a vender sus entradas y con la confianza que tengo con él, me dijo, “Estoy vendiendo mis entradas y te la ofrezco a S/. 250.00 -72 soles menos que su precio de venta- y me lo pagas en partes”. Sinceramente, debo confesar que en ese momento sentí como si se me hubiera aparecido la virgen, y mi respuesta fue Sí inmediato y quedamos en encontrarnos el sábado 5 para que me entregara la entrada. Al día siguiente, a eso del mediodía ya tenía mi entrada en la mano. Las circunstancias se habían alineado y lo que una semana atrás era una realidad resignada y llena de impotencia, se convertía ahora en una hermosa realidad. Ya lo podía gritar: Iría a ver a los Rolling Stones en concierto. 

El mismo día 4 me contacté con mi gran amigo Hugo Salazar, quien me había comentado que iba a ir en grupo y que habían alquilado una camioneta que los llevaría al Monumental de ida y de vuelta los recogería en el Ovalo, y que todavía había cupo. De inmediato me apunté y quedamos para juntarnos en la casa de un amigo Tavo, a las 3 pm, de donde nos recogería la movilidad. Lo único malo era que desde mediados de Febrero, el calor aquí en Lima se había vuelto insoportable y peor que nunca. Ante ello, simplemente opté por guardar energía ese domingo 6 y salir a la calle, solo cuando me iría a encontrarme con mis amigos. Ese domingo 6 el calor siguió haciendo de las suyas. A las 4:00 pm llegábamos al Ovalo de Huarochirí y bajamos, para empezar una larga caminata y comenzar a hacer cola para entrar a Norte. La cola avanzaba a paso de tortuga, pero poquito a poquito, uno se iba a acercando. Hasta que en un momento, un grupo de gente de la organización del concierto, nos preguntó si íbamos a Norte, Ante nuestra respuesta positiva, nos indicaron si queríamos cambiar nuestras entradas por otras en Oriente 1 –que era la parte que estaba cerca al escenario. 

Al comienzo, todos dudamos porque quién nos garantizaba que al momento de entrar nos dijeran que no podríamos entrar porque las entradas no eran válidas. Los tipos nos dijeron que esto era totalmente serio y que la explicación era que los Rolling Stones habían comprado un número determinado de entradas para sus fans y que querían premiar a quienes habían llegado temprano, dándoles la posibilidad de cambiar su entrada por otra de mejor ubicación. Sinceramente, lo que pienso es que ante el hecho de no haberse vendido todas las entradas, simplemente, la prioridad sería que tanto Oriente como Occidente que estuvieran cerca al escenario lucieran llenas en vez de Norte. Al final, aceptamos y cuando nos tocó el turno de entrar, no tuvimos problema alguno y cuando llegamos a nuestras ubicaciones, que estaban en la parte de arriba, llegamos a la conclusión que se veía mucho mejor que si hubiéramos ido a Norte. Solo quedaba esperar que transcurrieran rápido las horas. Previo al inicio del show de los Stones, quien se encargó de abrir como teloneros fue la banda peruana Frágil. Y estuvieron a la altura de las circunstancias, teniendo como invitado a Andrés Dulude y el cierre fue con el clásico ochentero “Avenida Larco”. Terminada la presentación de Frágil, ya faltaba poco para el momento esperado de la noche. El ambiente iba creciendo en efervescencia y con la puntualidad británica, a las 9 pm se anunciaba “Ladies and gentlemen, The Rolling Stones”.



Domingo 6 de Marzo del 2016. 9 pm. La muy larga espera de varias generaciones había llegado a su fín. Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, los Rolling Stones, estaban al fin en un escenario, para ofrecer en dos horas lo mejor de su repertorio para los fans peruanos. Y el inicio no pudo ser mejor, con “Start Me Up”, clásico tema de 1981 que me hizo recordar cuando veía su video en “Disco Club”. Harta fuerza, adrenalina y mucho rock, y Mick Jagger comenzando a mostrar su inacabable energía y vitalidad. El rock’n roll siguió moviendo a la gente con el siguiente tema, “It’s Only Rock’n Roll”, eterno clásico setentero. Un inicio como para dejarte sin respiro. La magia Stone seguiría con “Tumbling Dice” y “Out Of Control”.  Y para continuar con el buen rock, se anunció cuál había sido el tema elegido por los fans en Perú: “Like A Rolling Stone”, inmortal clásico de Bob Dylan de 1965. Acto seguido, la primera grata sorpresa de la noche, ya que no estaban incluyendo este tema en la gira latinoamericana. Aunque me invento que estando ya en Lima, alguien cercano les debe haber dicho que su hit más comercial aquí en nuestro medio era “Angie”. Y así fue, en una suave versión, se metieron a todo el público al bolsillo al interpretar “Angie”, que fue coreada a voz en cuello por el público. Y de inmediato, sobrevino el que para mí sería el momento de la noche. Mi tema favorito de los Stones, “Paint It Black”. Sinceramente, fue el momento más emotivo del concierto para mí y me hizo derramar lágrimas de la emoción. Era para terminada la canción, irse a casa ya complacido. Pero la magia musical seguiría con “Honky Tonk Women”, clásico de 1969, lleno de harto rock and roll. Luego vendría el momento en que Mick presentaría uno por uno a todos los miembros de la banda y a los músicos de apoyo, y las ovaciones fueron para Keith, Ron y Charlie, para después dar paso a la parte en que Keith Richards canta dos canciones y Mick Jagger aprovecha para cambiarse de vestuario. Y Keith regaló dos temazas: “You Got The Silver” y “Before They Make Me Run”, en donde al inicio, se vio a un Keith bastante feliz y emocionado al ver la respuesta del público peruano. Después Mick retornaría a escena para entregar el clásico “Midnight Rambler”, que permitió el lucimiento de la guapa y voluptuosa morena corista, quien mostró tener muy buena voz. De inmediato, el clásico tema bailable “Miss You”, de las épocas de la famosa discoteca “Studio 54”. Harto disco para mover el cuerpo. Posteriormente, de vuelta a los 60’s con “Gimme Shelter”. Como para preparar a la gente para lo que vino a continuación: “Jumpin’ Jack Flash”, con harta adrenalina de por medio y recordando las épocas de la psicodelia británica. Mick dejaría el escenario para volver con el esperado clásico “Sympathy For The Devil”, cubierto con una capa roja y un impresionante despliegue de luces. Y para rematar con todo, el clásico “Brown Sugar”, como para dejar a la gente sin energía para nada. El grupo dejaba el escenario y minutos después, vendrían los bises y no pudo haber sido mejor. Primero, y con los coros, el maravilloso tema “You Can’t Always Get What You Wanted”, que conmovió a más de uno. Y el cierre, el final del show, el broche de oro, no podía ser de otra manera que con el inacabable clásico de clásicos que muchos soñaban con vivir algún día en concierto en algún momento de sus vidas: “Satisfaction”. Me atrevo a decir que en ese momento, todos dimos rienda suelta a nuestra energía, o mejor dicho, a lo que quedaba de nuestra energía. Luego la ovación multitudinaria a cuatro grandes que nos brindaron una de las mejores noches de nuestras vidas. Dos horas habían transcurrido rápido y el show había llegado a su fin. Lima había tenido en su suelo a los Rolling Stones y se entregó por completo a ellos, sin condición alguna.




En cuanto a lo que significó esta experiencia para mí, qué mejor que haciendo mención a lo que publiqué al día siguiente en mi muro del Facebook. Al día siguiente, el cansancio y la afonía seguían en todo mi cuerpo, y todo el día estuve muerto de sueño. Sin embargo, la emoción y felicidad del extraordinario momento vivido siempre perdurará en mi mente y en mi corazón mientras viva. Los Rolling Stones demostraron porqué son UNICOS en vivo y fue asombroso la vitalidad de Mick Jagger, quien a sus 72 años, demostró estar en mejor forma que todos nosotros juntos, y le tapó la boca a todos los que lo consideraban como un viejo decrépito. Incluso, se dirigió muchas veces al público y con términos acriollados como “la pasé mostro”, “Tienen la mejor comida del mundo”, “ustedes cantan bellísimo... mucho mejor que su vecino”, "Qué paja que es Lima", o cuando hizo referencia a la mascota que su hija había comprado. Fue una noche inolvidable, maravillosa, nostálgica y llena de hartas emociones. Valió la pena todo el enorme esfuerzo físico desplegado, soportar el inclemente calor, caminar harto tanto al llegar como al salir, hacer horas de colas y disfrutar parado las dos horas del show. Desde la década del 80, siempre soñaba con poder estar en un concierto de los Stones. Y ese sueño se llegó a cumplir, y lo compartí con muy buenos amigos, sobre todo mi gran y entrañable amigo Huguito Salazar. 



Finalmente, quiero hacer una serie de agradecimientos. En primer lugar, me siento agradecido con Dios y con la vida por haberme permitido cumplir este sueño. No tengo duda que fue un regalo  divino. En segundo lugar, a los Rolling Stones por habernos regalado una noche PERFECTA y completa, que satisfizo todas las expectativas de los que estuvimos presentes. En tercer lugar, como siempre, agradecer a mi amada esposa Silvana por su apoyo y su total comprensión, sabiendo que ese día domingo 6 iba a bancarse el hecho de que yo estuviera ausente en casa más de la mitad del día. Y claro, también agradecer a mi gran amigo Coco García por haberme ofrecido su entrada y en condiciones inmejorables de pago. ¡¡GRACIAS COQUITO!! También agradezco a mi buen amigo David Sobrevilla, quien nunca dejaba de meterme en la cabeza de que no podía perderme este concierto y a veces, hasta de manera insistente y cargosa, pero SE que en el fondo lo hacía para que no bajara los brazos. Otro agradecimiento especial a mi buen amigo Oliver Bardales, quien muy amablemente aceptó que pudiera utilizar varias de las fotos que tomó desde su cámara y que han sido incluidas en este post. Las mejores fotos de este post, sin duda, son sus fotos. Igualmente agradezco a mis buenas amigas de Chile, Argentina y Uruguay, que me mandaron por whatsapp, fotos y videos que grabaron del concierto en sus países y que fue lo que generó que mi deseo por ver a los Stones nunca muriera. Por último, agradezco a mi gran amigo del alma, Huguito Salazar, por permitir que pudiera unirme al grupo con quien iba a ir –muchos de ellos, ya los conocía-, y con quien pude compartir el hecho de ver a los Stones en vivo, en un momento imborrable.

Hace un mes, se cumplió otro sueño: ver en concierto a los Rolling Stones. Han transcurrido ya 30 días, y el solo recordarlo hace que la emoción vuelva a los poros y la felicidad invada mi ser. Sin duda, para muchos, fue el acontecimiento musical del año 2016 aquí en nuestro país y cuando transcurran los años y uno mire hacia atrás, siempre vinculará al 2016 con este espectacular concierto de los Rolling Stones en Lima, Perú. Y yo estuve allí.

¡¡VI  A LOS ROLLING STONES EN CONCIERTO!! ¡¡OTRO SUEÑO CUMPLIDO!!




domingo, 1 de diciembre de 2013

RINGO STARR EN LIMA: OTRO SUEÑO CUMPLIDO






Nuevamente me encuentro ante el placer de escribir un post acerca de la maravillosa experiencia de haber presenciado un gran concierto. Y como ya he comentado en mi muro del Facebook, el pasado lunes 11 de Noviembre, tuve la dicha de ver a otro Beatle en concierto, al Beatle sobreviviente que faltaba ver, al siempre carismático y muy querido Ringo Starr. Y quise publicarlo hoy, domingo 1º de diciembre, para así dar comienzo al último mes de este año 2013.


Desde hace varios años, uno de mis sueños era ver en vivo a un Beatle, y si era Paul McCartney, el sueño era redondo. El 11 de Mayo del 2011 se hizo realidad ese sueño y fue una experiencia maravillosa y espectacular (http://royaltrilogy.blogspot.com/2011/05/otro-sueno-logrado-paul-mccartney-en.html). Con ello, era consciente que bastaba con haber visto a un Beatle como Paul, para sentirme más que satisfecho y pensar en ver al otro Beatle que quedaba, o sea Ringo, sonaba más a un argumento de un episodio de “La Isla de la Fantasía”. Meses después del gran concierto de Sir Paul, comenzaron a sonar los rumores de una probable venida de Ringo Starr a nuestro país, ya que Ringo y su All Star Band iba a realizar una gira por Sudamérica para el mes de noviembre de ese año 2011. La noticia caía perfecta para todos los beatlemaniacos porque en un solo año, nuestro país iba a tener el privilegio de haber recibido a los dos Beatles sobrevivientes, claro, en momentos separados. El interés se acrecentó, pero inversamente las noticias comenzaron a disminuir. Se sabía que se estuvo negociando hasta el final, pero lamentablemente, no se llegó a ningún acuerdo porque de acuerdo a uno de los promotores que quería traerlo, Ringo estaba cobrando muy caro y además en esa gira, estaba exigiendo que los conciertos fueran en lugares cerrados. Claro, se tenía el Estadio Nacional que ya había sido habilitado, pero era un riesgo porque podía suceder lo que finalmente pasó con Elton John, que se vendieran pocas entradas y que fuera poco público. Además, seamos sinceros, Ringo no es Paul, quien con su solo nombre llenó el Estadio Monumental. Al final, Ringo se presentó en otros países sudamericanos como Chile, pero no en Perú. Así transcurrió el 2012 y en marzo de este año 2013, salieron las primeras noticias de que se estaba negociando nuevamente para noviembre una posible venida de Ringo Starr a Lima. Nuevamente la expectativa invadió a los beatlemaniacos hasta que el 29 de Abril se confirmó que Ringo se presentaría en Lima como parte de la gira sudamericana de Ringo Starr y su All Band. Tendríamos en nuestro país al otro Beatle que faltaba. Ringo Starr daría un concierto en el Jockey Club el lunes 11 de noviembre del 2013.


Desde la fecha que se anunció el concierto de Ringo, pasaron más de tres meses hasta que el 15 de Agosto se pusieron a venta las entradas. A diferencia de otros conciertos, la entrada más barata no estaba lejos del alcance del bolsillo y costaba S/. 153.00. Aunque para variar, una vez más, esos meses me agarró con las finanzas un poco golpeadas. Y nuevamente, gracias a mi gran amiga Clarita Romero, pude sacar la entrada con su tarjeta y pagarla en cuotas, y el primer fin de semana de octubre fuimos a comprar las entradas. Cuando tuve la entrada en mi mano, ya podía decir que iba a ver en vivo al otro Beatle, Ringo Starr. Solo quedaba esperar la fecha indicada. Así se pasaron las semanas y la emoción y expectativa iba en aumento a medida que se acercaba la fecha. Y aquí quiero detenerme en dos puntos, antes de entrar de lleno a lo que fue ese mágico concierto. En primer lugar, uno de los comentarios que escuché mencionar a más de una persona era que Ringo ya no tenía voz y que no iba a ser lo mismo que lo que fue el concierto de Paul. Sobre el primer punto, en esos días me tomé la molestia de chequear por Youtube videos de la última gira de Ringo y su banda en este 2013, y francamente Ringo mantenía su voz de siempre. Es cierto que Ringo nunca ha tenido una gran voz, pero tampoco estábamos ante el caso de alguien que no cantara nada. A esas personas, les doy una recomendación con la mejor buena onda: saquen una cita con el otorrino porque ya están comenzando a perder la audición. Y comparar a Ringo con Paul era algo totalmente absurdo. Cada uno en lo suyo y hay que ser necios para no admitir que el concierto de Paul en nuestro país fue algo UNICO e irrepetible. Pero Ringo tenía lo suyo por ofrecer, y eran los temas que cantó dentro de los Beatles, que no era poca cosa. Y en segundo lugar, varios decían no estar interesados en ir al concierto porque el show no era 100 % de Ringo y tocaban temas de otras bandas. A ver, se nota que esas personas desconocían la figura de las giras de Ringo y su All-Starr Band. Desde 1989, Ringo creó esta figura para salir de gira y convocar a amigos y músicos colegas para tocar en un escenario. Y hasta ahora, Ringo ha venido presentándose en diferentes partes del mundo con su banda. En la alineación de esa banda, han desfilado diferentes y grandes músicos como Jack Bruce, Peter Frampton, Joe Walsh, Ginger Baker, Gary Brooker, Billy Preston, Roger Hodgson, entre otros. Y en esta versión 2013 de la “All-Starr Band” tenía lo suyo, con Steve Lukater de Toto en la guitarra, Greg Rollie de Santana en los teclados, Richard Paige de Mr. Mister en el bajo, Mark Rivera en el saxo, y Todd Rungren. Una verdadera banda de lujo. Además, si el show fuera solamente temas de Ringo, con las justas llegaría a 60 minutos, y si a ello se agrega los temas clásicos de las bandas de los músicos de la All-Starr Band, era un maravilloso cocktail de buena música. Era cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío, y yo preferí ver el vaso medio lleno y prepararme para un show espectacular. 


Días antes, ya había coordinado con mi amiga Clarita para encontrarnos y también supe que mi gran amiga Pepita Campos, con quien compartí la experiencia de ver a Sir Paul en el 2011, iría con su menor hijo y que estaban ubicados cerca de donde estábamos. Por ello, quedamos en encontrarnos todos antes en el Tottus del Jockey Plaza y de allí irnos al Jockey Club. A Pepita no la veía desde ese mágico concierto, y nuevamente nos volvíamos a ver para estar en el concierto de otro Beatle. El tráfico estaba pesado y felizmente llegamos con tiempo y aprovechamos para tomarnos fotos y también contactarme con mi amiga Mapi Zevallos, quien estaba ubicada a cinco filas del escenario. La mejor evidencia de esa buena ubicación son algunas de sus fotos del concierto que Mapi tomó y que me autorizó colgar en este post. ¡Gracias Mapi! En cuanto a mi ubicación, estaba en Preferencial, que era la última de las zonas, y en la fila 8, Asiento 63. Al ubicar nuestros sitios, nos dimos cuenta que si bien es cierto, estábamos lejos, pero tampoco tan lejos, porque veíamos clarito el escenario. Fue a una distancia similar a lo que estuve en el concierto de Bryan Adams en el 2008. Los minutos pasaban y todo iba quedando listo y como buen británico, a unos minutos después de las 9 pm, la banda comenzó a ubicarse en el escenario y acto seguido, lo esperado por todos. La banda comenzó a tocar y anunciaron, “Ladies and Gentlemen, Ringo Starr!”, y Ringo hizo su aparición en el escenario, provocando la euforia y la emoción de todo el público asistente. Ya era una realidad. Habíamos visto a los dos Beatles que nos quedan en un escenario. El sueño era una hermosa realidad.

 



El inicio fue con el clásico de Carl Perkins, “Matchbox”, que los Beatles interpretaban en sus presentaciones en sus primeros años.  Un comienzo lleno de rock and roll del bueno, y en donde Ringo demostraba estar en plena forma pese a sus 73 años, tanto en vitalidad como en su voz. Luego siguió el clásico hit de Ringo como solista, “It Don’t Come Easy”, que traía al recuerdo al gran George Harrison, quien le produjo este tema a Ringo. Y para cerrar la primera trilogía de temas interpretados por Ringo, presentó un tema de su álbum “RINGO 2012”, “Wings”, bastante simpático e interesante, mostrando que todavía Ringo seguía creando buenos temas. A continuación, Ringo se pasó a la batería a tocar como lo hacía con los Beatles, y siguieron buenos clásicos del rock de todos los tiempos. Primero,  el reconocido músico Tod Rungren –muy poco conocido en nuestro medio, y a quien algunos conocían solo por ser el padrastro de la bella Liv Tyler- con el buen tema “I Saw The Light”, para dar paso al legendario vocalista y tecladista de Santana, desde sus primeras épocas, Gregg Rollie, y uno de los clásicos que interpretó con Santana, “Evil Ways”. Fue un momento de harta nostalgia en donde el gran Steve Lukather se lució en los solos de guitarra originales de Santana. El recuerdo siguió con Steve Lukather, a quien volvía a ver en un escenario luego de 6 años cuando Toto se presentó en Lima, y me tocó volver a vivir en concierto el gran tema de 1982, “Rossana”. Fue transportarse a los 80’s. Y para seguir en la onda ochentera, le tocó el turno a Richard Paige, vocalista de Mr. Mister y un tema que en 1986 me fascinó totalmente, “Kyrie”. En ese instante mi mente retrocedió a mis épocas universitarias y además, la voz de Paige estaba intacta. Gran momento y estábamos presenciando un show fabuloso lleno de muy buena música. Después de ello, Ringo se paró y trató de recordar en el teclado las notas de la primera canción que compuso para los Beatles: “Don’t Pass Me By”. Tras varios intentos y algunos minutos de espera, al final fue Mark Rivera quien inició el intro de la canción, y fue un momento con harta nostalgia Beatle. A ello siguió nuevamente Todd Rungren con el tema “Bang The Drum”, y después, siguió “Boys” con Ringo en la batería, de la primera época de los Beatles, que me hizo recordar ese programa de dibujos animados de los Beatles. Y allí nomás, llegó el mejor momento de la noche, y el que estaba esperando toda mi vida: “Yellow Submarine”. Toda el público del Jockey Club coreó a voz en cuello este clásico de los Beatles y todo fue pura magia con globos amarillos que la gente que estaba en Red Carpet, soltó al aire al compás de la canción. En ese momento, mi entrada ya estaba pagada. Pero todavía había más música por disfrutar y acto seguido, otra vez Gregg Rollie nos regaló ese inmortal clásico de Santana, “Black Magic Woman”, que volví a disfrutar en vivo después de 18 años, cuando Santana tocó aquí en 1995. De allí, otra vez Ringo demostró su energía en el escenario con el clásico “Honey Don’t” y otro tema más del “RINGO 2012”, “Anthem”, muy bueno realmente. Y en la siguiente canción, Ringo hizo lo que prometió: tocar el cajón peruano en el tema nuevo de Richard Paige, “You Are Mine”. 





A continuación, siguió otro clásico ochentero de Toto, “Africa”, cantado por Lukather. Impecable y fabuloso. Y los mágicos recuerdos siguieron con “Oye Como Va” de Santana, cantado por Gregg Rollie, y nuevamente mostrando el virtuosismo de Steve Lukather. Después de ello, Ringo en la batería cantó el tema “I Wanna Be Your Man” y luego Todd Rungren con el bello tema “Love Is The Answer”, que en 1979 me fascinaba en la versión de England Dan & John Ford Coley. Aunque mucha gente se sentó en sus asientos en este tema, yo sí lo disfruté al máximo. Para no despegarse de la nostalgia, continuaron los grandes hits “Hold The Line” de Toto, y “Broken Wings” de Mr. Mister.  Sinceramente, en ese momento, estaba con toda la efervescencia de estar viviendo un show lleno de maravillosa música. Y ya en la parte final, Ringo se lanzó con su clásico “Photograph” y luego, otro recuerdo de los Beatles, “Act Naturally”, otro tema que esperé toda la noche. Y el cierre, el broche de oro no podía ser de otra manera. Bajo el intro de “..Billy Shears”, vino el super clásico del mítico “SGT, PEPPER’S ..”, “With a Little Help from My Friends”, y nuevamente todo el público asistente cantó con Ringo el tema, y con el cual se despedía del público limeño. Al terminar la canción y como fin de fiesta, el estribillo del inmortal himno de John Lennon, “Give Peace A Chance”, con el cual Ringo volvió al escenario para despedirse de manera definitiva. No hubo bises, y durante 120 minutos ininterrumpidos, habíamos presenciado un show de enorme calidad, viendo a un Beatle en acción y como un plus de lujo, a una gran banda interpretando los clásicos de sus grupos. A la salida me encontré con mis grandes amigos Mapi Zevallos y Richard Sarmiento y también a Mack Mantilla y Cristinita Escobar. Todos coincidíamos en haber presenciado un espectáculo de primera y el común denominador de la gente que salía del concierto era un estado de felicidad y satisfacción.





Para finalizar quiero agradecer a varias personas, pero en primer lugar gracias a Dios por permitirme hacer realidad otro sueño: ver a otro Beatle en vivo. Gracias a Ringo y su banda por regalarnos 120 minutos de maravillosa música a través de la cual, recorrí mentalmente varias bellas etapas de mi vida. Y por supuesto, una vez más, gracias a mi entrañable amiga Clarita Romero por su generosidad en comprar mi entrada con su tarjeta y pagarlo en cuotas -¡¡gracias querida amiga, es una deuda que pago con gusto!!!-, ya que sin esa ayuda, no hubiera podido vivir ese momento maravilloso; a mi gran amiga Mapi por permitir usar sus muy buenas fotos; a mi gran amigo Mack Mantilla por permitirme usar algunos de sus videos que filmó, que fue muy bien grabado por él, quien tiene un video log llamado "Velvet Screen" (http://www.facebook.com/velvetscreen), espacio que cumple el fin de mostrar contenido audiovisual generado por la asistencia de Mack a conciertos de grupos nacionales y extranjeros. Muy recomendable. Y también a mi gran amigo Piero Dall'Orso por algunas fotos suyas que también forma parte de este post. Con esto concluyo este post y espero que haya sido de su agrado este relato de lo que fue el gran concierto de Ringo Starr el pasado lunes 11 de noviembre y a los que estuvieron presentes, los invito a dejarme sus comentarios compartiendo sus vivencias sobre esa maravillosa noche. Y a los que no, igual déjenme sus comentarios con sus opiniones.





¡HE VISTO A RINGO STARR EN VIVO! ¡YA PUDE VER A LOS DOS BEATLES SOBREVIVIENTES! ¡OTRO SUEÑO CUMPLIDO!



sábado, 12 de mayo de 2012

ROGER HODGSON EN LIMA: UNA NOCHE MAGICA Y NOSTALGICA



¿Creían que me había olvidado de este post? Jamás de los jamases. Preferí esperar un poquito y justamente hoy, 12 de Mayo que se cumple un mes de la maravillosa experiencia de haber asistido al gran concierto de Roger Hodgson, en donde la música de Supertramp estuvo totalmente presente. Y como ya es costumbre en estas ocasiones, era el momento preciso de escribir una crónica sobre lo que fue esta fabulosa experiencia para mí. Como señale en el post que dediqué el 21 de marzo del 2010  (http://royaltrilogy.blogspot.com/2010/03/roger-hodgson-el-sonido-de-supertramp.html), una de mis bandas favoritas siempre ha sido Supertramp. Y sin duda, quien marcó la pauta musical en la banda con su estilo interpretativo y la calidad de sus composiciones fue Roger Hodgson. Como se sabe, Roger se presentó en nuestro país en dos oportunidades. La primera fue en 1998 y no pude asistir, pero tuve la suerte de escuchar por celular gracias a mi gran amigo Christian Rojas, quien estaba cerca de un parlante, y pude escuchar bien claro y nítido sus mejores temas. Y por varios amigos que fueron, supe que fue un conciertazo. La segunda visita de Hodgson fue en febrero del 2009 y tampoco pude ir ya que había quedado recontra gastado luego del viaje a Chile tres meses atrás para ver a QUEEN + Paul Rodgers y encima las entradas estaban recontra caras y tuve que resignarme. Y también supe que fue un concierto muy bueno. Y en ambos shows, Roger se ganó el cariño del público por su enorme sencillez y su innegable carisma. Tenía que sacarme el clavo si Hodgson retornaba a nuestro país a ofrecer un nuevo concierto. A la tercera tenía que ser la vencida.



Llegó el 2012 y en febrero supe que Roger Hodgson se volvería a presentar en nuestro país el 12 de abril, en el Centro de Convenciones del Hotel María Angola, lugar más pequeño, en que si estás en la última fila, estás más cerca de lo que estuvieras en cualquier otro lugar más amplio. Y una vez más, llegaba super gastado y se me complicaba demasiado poder ir. Y eso me generaba una gran impotencia porque una vez más se me escapaba de las manos la posibilidad de ver a Roger Hodgson. Ya me había resignado, cuando a fines de marzo recibí un e-mail de mi hermano Alex en el que me decía si me animaba a ver a Roger Hodgson porque me invitaba la entrada. Mi respuesta fue un sí inmediato y luego de ello, volvió a surgir dentro de mí la emoción y la expectativa de poder ver al fin en concierto a un grande como Roger Hodgson, con la música de Supertramp. Y a diferencia de las dos veces anteriores, en donde Hodgson estuvo acompañado sólo de algunos músicos, para esta gira estaba acompañado de toda una banda, en donde se iba a poder apreciar los temas de una manera completa, y sin sentirse la ausencia de sus ex compañeros de Supertramp, sobre todo, en aquellos temas donde el saxofón era elemento importante así como las voces de apoyo que originalmente Rick Davies aportaba en la banda.  Ahora, ya se iba a apreciar de una manera completa la música maravillosa de Supertramp y de una mejor forma que la que había ocurrido en los dos anteriores conciertos de Hodgson. Y allí estaría yo presente.



Jueves 12 de Abril del 2012. Tras coordinar con mi hermano Alex, quedamos en que yo pasaría por su oficina a las 6:45 pm para ir al concierto. Previa parada en su casa para refrescarnos con unos chilcanitos, nos enrumbamos para el Hotel María Angola a eso de las 7:30 pm. El concierto estaba programado para las 9:00 pm. Al llegar hicimos nuestra cola y entramos al lugar. Sinceramente yo no sabía en que localidad estaba, pero honestamente me conformaba con la que fuera, con tal de estar allí. Y cuando ingresamos, me di cuenta que estaba en el sector Kandavu, en la Fila E, Asiento 47. ¿Qué significaba eso? Que estaba a 5 filas del escenario, y realmente me encontraba a la misma distancia que estuve del escenario en el concierto de QUEEN + Paul Rodgers que tuve la dicha de vivir en Chile en el 2008.  De solo ver en la localidad en la que me encontraba, la emoción iba en aumento porque iba a ver tan cerca a Roger Hodgson. Me parecía algo increíble y sobre todo, cuando las cosas salen sin que tú las esperes, resulta mucho mejor y se disfruta mucho más.  Tuve el gustazo de encontrarme con muy buenos amigos dentro del recinto como Jaime –asiduo comentarista de este blog-, Clarita Romero, William Peña, mi gran amigo Huguito Salazar, Tavo Neyra y David Sobrevilla, con quien estuve en el inolvidable concierto de Elton John. El ambiente se sentía bastante especial y la gente esperaba que transcurriera rápido el tiempo para que Hodgson apareciese en escena. Y poco a poco, se veía que ya el escenario iba quedando listo para el momento esperado y el tiempo seguía pasando. El  lugar estaba prácticamente lleno y cuando al fin, por los parlantes se escuchó una voz que invitaba al público a darle una cordial bienvenida a Roger Hodgson, segundos después, a las 9:20 pm, Roger hacía su aparición en el escenario y fue recibido con una tremenda ovación de todo el público concurrente que lo aplaudió de pie, sin siquiera haber comenzado a cantar. Voy a ser sincero, he asistido a varios conciertos y muy pocas veces he visto esa entrega del público desde el inicio. Normalmente en un concierto, cuando el grupo o artista aparece en escena, el público se emociona, grita y da rienda suelta a su emoción. Pero esa ovación fue impresionante y estoy seguro que ni el mismo Hodgson se lo esperaba. De hecho que era lo que él había sembrado en sus dos anteriores presentaciones. Y para comenzar, qué mejor manera de hacerlo que con un clásico de Supertramp del album “BREAKFAST IN AMERICA”, “Take A Long Way Home”. Con eso el público reafirmó su entrega total. Y realmente Roger conservaba su voz impecable, como en sus mejores épocas. Era como estar escuchando ese recordado LP allá por 1979. Y para seguir con la nostalgia, la siguiente canción nos trasladó a aquellos años maravillosos, al colegio, con el clásico “School”. En lo personal, ya la emoción comenzaba a pedir permiso en mi interior para afincar bandera. ¡Que buena interpretación! Y aquí quedó en evidencia el gran aporte que representaba su banda, tanto en la instrumentación como en las voces de apoyo, en especial el multiinstrumentista que tocaba el saxo, los instrumentos de viento y hacía las voces que en Supertramp hacía Rick Davies. Luego vinieron dos canciones de su primer album solista de 1984, “IN THE EYE OF THE STORM”: “In Jeopardy” y “Lovers In The Wind”, de muy buena calidad. 




A continuación, vino un viaje al pasado a uno de sus mejores album “CRIME OF THE CENTURY” de 1974 y el tema “Hide In Your Shell”. Y el recorrido por los 70’s continuó con los dos primeros temas del album “CRISIS, WHAT CRISIS?” de 1975: “Easy Does It” y “Sister Moonshine”. Los que disfrutamos la música de Supertramp de los 70’s estábamos totalmente de plácemes. Y para disfrutar más el momento, el clasico “Breakfast In America”. Aquí sí la emoción ya había afincado su bandera en mi interior y me emocionó mucho vivir este tema en concierto, uno de mis favoritos. Y luego otro salto a 1975 con el tema “Lady”, para seguir con un tema de su album solista de 1997: “Along Came Mary”. Y lo que siguió generó la primera gran explosión en el público: “The Logical Song” de 1979. Para mí fue increíble estar viviendo este tema en concierto en la voz de Hodgson. Cerraba los ojos y me transportaba mentalmente a 1979, en mi último año en el colegio, cuando esta canción sonaba duro en las radios. Todo el público coreó el tema y aplaudió a rabiar. Era el primer gran momento de la noche.



A ello siguió el estreno en vivo de un tema de su album solista de 1987, “OPEN THE DOOR”: “Death And A Zoo”, que describía lo que sentían los animales al ser capturados para vivir en un zoológico y si es que preferían morir antes de llegar allí. Extraordinaria canción. Y otro momento nostálgico para mí con la hermosa balada “Lord is it Mine?” del “BREAKFAST IN AMERICA” y que me llevaba mentalmente a 1980 cuando un cover de este tema se hizo muy popular en el film “Roller Boogie” y se impuso la moda de los patines. Y Roger la cantó con un feeling increíble que estremeció a más de uno. Y para seguir con ese gran album de 1979, el tema que cerraba dicho album, “Child Of Vision”. Los viajes musicales al pasado eran cada vez más frecuentes en esa mágica noche y la nostalgia estaba a la orden del día. Y la última parte del show antes del encore fue una seguidilla de grandes canciones del repertorio de Supertramp: “Even in the Quietest Moments” del album del mismo nombre de 1977 y “Don't Leave Me Now”, que cerraba el album “FAMOUS LAST WORDS” de 1982.  Y después de ello, otro de los momentos más inolvidables de la noche: “Dreamer”, pero esta vez ya con una buena banda de apoyo. Mis totales respetos al saxofonista Aaron MacDonald, quien hizo brillantemente las voces de complemento que Rck Davies hacía en Supertramp. Y el tema previo al encore no podía ser mejor elegido: “Fool’s Overture” del album de 1977. Una verdadera obra maestra de las épocas doradas de Supertramp. Hodgson y su banda abandonaban momentáneamente el escenario.




En ese momento, todo el María Angola aplaudía y coreaba a voz en cuello el clásico “ole, ole, ole, Roger”. Y faltaba un clásico que nunca está ausente en los shows de Hodgson, el tema cuyo ritmo invita a la gente a liberarse y pasarla bien.  Y como era de esperar, el regreso a escena no se hizo esperar y todos sabíamos que faltaba “Give A Little Bit” y que normalmente en esta última gira, Hodgson cerraba sus shows con esa canción. Pero en lo personal tenía una espina. Uno de mis temas favoritos de Supertramp es “It’s Raining Again”, me fascina esa canción. Pero no la había estado tocando en esta última gira, lo cual me daba cierta impotencia, pero albergaba las esperanzas que aquí la cantara, aunque sin ilusionarme demasiado. Y la efervescencia se elevó al máximo con Roger y guitarra en mano, cantando “Give A Little Bit”. ¡Cómo no emocionarse con este clásico de los 70’s! Y era un broche de oro perfecto para una tan mágica noche. Pero en mi interior me decía, “ojalá cante ‘It’s Raining Again’”, y al finalizar la canción, vi que el saxofonista comenzaba a acomodarse con el saxofón en las manos y eso ya daba algo de buena espina y me seguía diciendo a mí mismo, “sí se puede, sí se puede”.  Y como un regalo del cielo, Roger dijo “one more” y el saxofonista tomó aire y comenzó a tocar la parte introductoria de “It’s Raining Again”. Francamente todo el María Angola se venía abajo por la euforia y en lo que a mí respecta, la emoción llegó a su punto máximo y me puse a saltar al ritmo de la canción y a cantar a voz en cuello hasta quedarme sin voz. Era el final perfecto para una noche llena de nostalgia y sobre todo, virtuosismo musical con lo mejor del repertorio musical de Supertramp, por supuesto, enfocándose en las composiciones de Roger Hodgson. Temas como “Bloody Well Right”, “Goodbye Stranger” o “My Kind Of Lady”, al ser temas de Rick Davies, eran obviamente dejadas de lado.

Realmente fue un concierto maravilloso, lleno de emociones y mucha nostalgia, y canciones que fueron parte de nuestras vidas, tanto en la década del 70 como en la década del 80. El ambiente fue inmejorable y a ello contribuyó sin duda, el que el local fuera más pequeño para albergar a casi 3,000 personas, generando así un clima de mucha armonía y muy buena vibra. Pero sobre todo, algo que cautivó al público fue la sencillez y autenticidad de Roger Hodgson, quien en lo absoluto mostró poses de divo o rock star. Se nota a leguas que Hodgson es una persona que trasmite una enorme paz interior y eso se percibía en cada momento que se dirigía al público, como si fuese un viejo amigo que se dirige a sus amigos de siempre, lo cual ya se había constatado en sus dos visitas anteriores. Si no, ¿cómo se explicaría el apoteósico recibimiento que le dio el público apenas pisó el escenario?  Con su gran carisma, Roger se ganó el corazón de todo el público peruano y además brindó un gran show que francamente estuvo a la altura de aquellos buenos conciertos de Supertramp. Y muchos de los que estuvieron en los dos anteriores conciertos, o en uno de ellos, coincidían que este último show los superaba con creces. Y tuve la dicha de estar allí presente.


Tengo bastante por agradecer. En primer lugar, gracias a Dios porque me permitió estar presente en este concierto. Y por supuesto, gracias a mi hermano Alex por invitarme a este extraordinario concierto y poder compartir contigo esta inolvidable noche. ¡Gracias brother! Te debo una –entre las muchas que te debo. Incluso la gran mayoría de las fotos que forman parte de este post fueron tomadas con su cámara, para darles una idea de la distancia que estuvimos. Y por último, gracias al gran Roger Hodgson por generar con su performance y sus canciones, uno de los mejores conciertos que he asistido en toda mi vida. Realmente demostró estar en la mejor de sus condiciones tanto en su voz como en su actuación en escena. Y si en el post que le dediqué hace 2 años, manifesté mi deseo que tanto Hodgson como Davies resolvieran sus diferencias y nos regalaran a los fans la posibilidad de una gira más de la banda con todos sus integrantes originales, esta vez mi opinión ha cambiado. Claro que sería estupendo eso, pero si Davies y compañía no desean a Hodgson en sus filas, después de lo que viví hace un mes, francamente Roger demostró que no los necesita porque el representa el alma y el sonido de Supertramp, y además el compositor y cantante de los temas más exitosos del grupo. Cuantifiquen nomás cuantos temas exitosos y renombrados tuvo Hodgson y cuántos tuvo Davies en el grupo. ¿Hace falta responder eso? Quienes más han perdido son Davies y compañía, porque dudo que alguien pueda suplir la voz de Hodgson con el feeling que éste le ponía al cantar. 





¡Mr. Hodgson, continúe así, por favor, siga con tu banda! No necesita estar con quienes no lo quieren. Y una última cosa, ¡Vuelva pronto Mr. Hodgson, que aquí lo esperaremos siempre con los brazos abiertos!


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