
Hace catorce años, justo antes de terminar la anterior década, publiqué este post dedicado al logro de Cienciano de coronarse campeón de la Copa Sudamericana, destacando que entre el desastre total que había sido la década del 2000 al 2009 para el fútbol peruano y dentro de ese panorama desalentador y negativo, en dicha década hubo una excepción a la regla, y que fue el mayor logro obtenido por un equipo peruano en torneos internacionales: la brillante campaña de Cienciano en la Copa Sudamericana del 2003 en donde se coronó Campeón un día como hoy, un 19 de diciembre del 2003, al vencer 1-0 a River Plate en Arequipa. Y hoy, que se cumplen 20 años de este magnífico logro, he querido actualizar aquel post y publicarlo con fecha de hoy, haciendo una semblanza desde mi experiencia personal. Además, el año 2015 fue negativo para Cienciano, porque por un lado, en el torneo local, descendió a Segunda División, y por otro lado, Freddy Ternero, artífice de este gran logro peruano en el 2003, nos dejó para siempre.
Quienes me conocen saben que soy hincha de la U, pero no soy mezquino para no reconocer que la campaña de Cienciano fue extraordinaria y que vibré con este título. Cuando comenzó la primera fase de la Copa Nissan Sudamericana 2003, los equipos peruanos estaban divididos en dos llaves y a Cienciano le tocó enfrentarse a Sporting Cristal. Y en el primer partido de ida en el Cusco, empataron 0-0. En ese momento pensé, “Cristal la tiene servida en Lima”. Y en el partido de vuelta, para mi sorpresa, Cienciano ganó 1-0 y avanzó a la siguiente fase ante Alianza Lima. Muchos daban por ganador a Alianza y nuevamente CIenciano se impuso tanto en Cusco como en Lima por 1-0. Ahora le tocaba enfrentarse a la Universidad Católica de Chile, rival siempre complicado en torneos internacionales. Y en el primer partido en Cusco, Cienciano aprovechó el handicap de la altura y goleó 4-0 y fueron al partido de vuelta con la tranquilidad de tener 4 goles de ventaja. Perdieron 1-3 pero no fue suficiente y Cienciano pasó a Cuartos de Final y esta vez jugarían ante el Santos de Brasil, reciente subcampeón de la Copa Libertadores y que tenía a Robinho y Alex en sus filas. Ya todos daban por sentenciado al Cienciano, porque era iluso pretender que eliminarían al Santos. Pero el cuadro rojo nos tendría más de una sorpresa.
En el partido de ida en Brasil, francamente muchos nos imaginábamos una goleada y pensamos que Cienciano ya había cumplido. Pero Cienciano se plantó bien en la cancha y también gracias a un regalo de un defensa brasileño –le faltó nomás la cinta y el moño al regalo-, abrió el marcador y al final el score fue 1-1. Un empate con sabor a triunfo que hacía ver las cosas con más optimismo para el encuentro en Cusco. El objetivo de pasar a semifinales ya no era algo imposible y el 29 de Octubre del 2003, Cienciano se impuso al Santos por 2-1 y se enfrentaría en semifinales al Nacional de Medellín –que había eliminado a Boca, reciente campeón de la Copa Libertadores. Nuevamente el partido de ida fue de visita para Cienciano y le tocaba jugar en Medellín. Y en un gran partido y bien planteado por el técnico Freddy Ternero, volvió a dar una enorme alegría al Perú al vencer 2-1 al Nacional. En Cusco repetirían el triunfo por 1-0, y el equipo cusqueño lograba así llegar a la gran final y el rival sería el copero y poderoso River Plate de Argentina. Cienciano arrancó jugando de visita y esta vez no iba a ser fácil porque tenía a un equipo al frente a un equipo bien armado. Pero ese miércoles 10 de diciembre del 2003, Cienciano jugó su mejor partido en la Copa Sudamericana y en un vibrante partido empató 3-3 en el mismo Monumental. El equipo incaico se plantó sin complejos en la cancha y le jugó de igual a igual a River Plate y sacó un resultado positivo para el partido de vuelta, el cual se jugaría en Arequipa. La Copa Sudamericana estaba tan cerca y faltaban 90 minutos nomás.
Finalmente, el viernes 19 de diciembre del 2003 se escribió una página gloriosa en la historia de nuestro alicaído futbol. Recuerdo esa noche salí volando del trabajo y el tráfico estaba demasiado pesado, ya que todos querían llegar a sus casas a ver el partido. Llegué cuando ya iban 20 minutos del primer tiempo y me alisté para ver el partido junto con mi suegro y David, el hijo de mi esposa. El partido francamente fue enredado y Cienciano llegaba pero no concretaba. El primer tiempo acabó sin goles y ya comenzaba a sentirse un poco de temor de que el título se pudiera escapar de las manos. Hasta que a los 33 minutos del segundo tiempo, se cobró un tiro libre a favor de Cienciano. El paraguayo Lugo fue el encargado de patear el tiro libre y de un patadón fuerte la mandó al fondo de las redes y marcó el gol de Cienciano e hizo gritar de emoción a todo un país. En honor a la verdad, grité ese gol a todo pulmón hasta quedarme ronco. Y el resto del partido, Cienciano manejó el resultado y pese a los fallos del árbitro, escandalosamente favorables a River y a dar casi cinco minutos de tiempo adicional, al final Cienciano terminó ganando el partido 1-0 y con ello obtuvo la Copa Nissan Sudamericana 2003 y convirtiéndose en el primer –y hasta ahora único equipo peruano- en obtener un título internacional en un torneo de clubes. Cienciano sorprendía a Sudamérica y al mundo y era un justo campeón, porque fue el equipo más parejo del torneo. Nadie, absolutamente nadie podía siquiera entender cómo un equipo que nunca fue un grande en casa tuvo el atrevimiento de hacerlo fuera de ella. De los diez partidos que jugó, ganó siete, empató dos y perdió solo uno. Y dejó en el camino a rivales de peso e historia, como la Universidad Católica, Santos, Nacional de Medellín –que había eliminado a Boca Juniors- y finalmente a River Plate. No le ganaron a equipitos de tercer nivel o de poca monta. Sin duda alguna, fue una sobresaliente campaña nunca antes protagonizada por ningún equipo peruano.
Quienes me conocen saben que soy hincha de la U, pero no soy mezquino para no reconocer que la campaña de Cienciano fue extraordinaria y que vibré con este título. Cuando comenzó la primera fase de la Copa Nissan Sudamericana 2003, los equipos peruanos estaban divididos en dos llaves y a Cienciano le tocó enfrentarse a Sporting Cristal. Y en el primer partido de ida en el Cusco, empataron 0-0. En ese momento pensé, “Cristal la tiene servida en Lima”. Y en el partido de vuelta, para mi sorpresa, Cienciano ganó 1-0 y avanzó a la siguiente fase ante Alianza Lima. Muchos daban por ganador a Alianza y nuevamente CIenciano se impuso tanto en Cusco como en Lima por 1-0. Ahora le tocaba enfrentarse a la Universidad Católica de Chile, rival siempre complicado en torneos internacionales. Y en el primer partido en Cusco, Cienciano aprovechó el handicap de la altura y goleó 4-0 y fueron al partido de vuelta con la tranquilidad de tener 4 goles de ventaja. Perdieron 1-3 pero no fue suficiente y Cienciano pasó a Cuartos de Final y esta vez jugarían ante el Santos de Brasil, reciente subcampeón de la Copa Libertadores y que tenía a Robinho y Alex en sus filas. Ya todos daban por sentenciado al Cienciano, porque era iluso pretender que eliminarían al Santos. Pero el cuadro rojo nos tendría más de una sorpresa.En el partido de ida en Brasil, francamente muchos nos imaginábamos una goleada y pensamos que Cienciano ya había cumplido. Pero Cienciano se plantó bien en la cancha y también gracias a un regalo de un defensa brasileño –le faltó nomás la cinta y el moño al regalo-, abrió el marcador y al final el score fue 1-1. Un empate con sabor a triunfo que hacía ver las cosas con más optimismo para el encuentro en Cusco. El objetivo de pasar a semifinales ya no era algo imposible y el 29 de Octubre del 2003, Cienciano se impuso al Santos por 2-1 y se enfrentaría en semifinales al Nacional de Medellín –que había eliminado a Boca, reciente campeón de la Copa Libertadores. Nuevamente el partido de ida fue de visita para Cienciano y le tocaba jugar en Medellín. Y en un gran partido y bien planteado por el técnico Freddy Ternero, volvió a dar una enorme alegría al Perú al vencer 2-1 al Nacional. En Cusco repetirían el triunfo por 1-0, y el equipo cusqueño lograba así llegar a la gran final y el rival sería el copero y poderoso River Plate de Argentina. Cienciano arrancó jugando de visita y esta vez no iba a ser fácil porque tenía a un equipo al frente a un equipo bien armado. Pero ese miércoles 10 de diciembre del 2003, Cienciano jugó su mejor partido en la Copa Sudamericana y en un vibrante partido empató 3-3 en el mismo Monumental. El equipo incaico se plantó sin complejos en la cancha y le jugó de igual a igual a River Plate y sacó un resultado positivo para el partido de vuelta, el cual se jugaría en Arequipa. La Copa Sudamericana estaba tan cerca y faltaban 90 minutos nomás.
Finalmente, el viernes 19 de diciembre del 2003 se escribió una página gloriosa en la historia de nuestro alicaído futbol. Recuerdo esa noche salí volando del trabajo y el tráfico estaba demasiado pesado, ya que todos querían llegar a sus casas a ver el partido. Llegué cuando ya iban 20 minutos del primer tiempo y me alisté para ver el partido junto con mi suegro y David, el hijo de mi esposa. El partido francamente fue enredado y Cienciano llegaba pero no concretaba. El primer tiempo acabó sin goles y ya comenzaba a sentirse un poco de temor de que el título se pudiera escapar de las manos. Hasta que a los 33 minutos del segundo tiempo, se cobró un tiro libre a favor de Cienciano. El paraguayo Lugo fue el encargado de patear el tiro libre y de un patadón fuerte la mandó al fondo de las redes y marcó el gol de Cienciano e hizo gritar de emoción a todo un país. En honor a la verdad, grité ese gol a todo pulmón hasta quedarme ronco. Y el resto del partido, Cienciano manejó el resultado y pese a los fallos del árbitro, escandalosamente favorables a River y a dar casi cinco minutos de tiempo adicional, al final Cienciano terminó ganando el partido 1-0 y con ello obtuvo la Copa Nissan Sudamericana 2003 y convirtiéndose en el primer –y hasta ahora único equipo peruano- en obtener un título internacional en un torneo de clubes. Cienciano sorprendía a Sudamérica y al mundo y era un justo campeón, porque fue el equipo más parejo del torneo. Nadie, absolutamente nadie podía siquiera entender cómo un equipo que nunca fue un grande en casa tuvo el atrevimiento de hacerlo fuera de ella. De los diez partidos que jugó, ganó siete, empató dos y perdió solo uno. Y dejó en el camino a rivales de peso e historia, como la Universidad Católica, Santos, Nacional de Medellín –que había eliminado a Boca Juniors- y finalmente a River Plate. No le ganaron a equipitos de tercer nivel o de poca monta. Sin duda alguna, fue una sobresaliente campaña nunca antes protagonizada por ningún equipo peruano.
Y lo curioso de todo es que su plantel estaba compuesto por jugadores que fueron desechados por los clubes grandes, un plantel hasta cierto punto “reciclado” y en donde figuraba el que fue el goleador del torneo: Germán Carty, un jugador -según muchos dirigentes peruanos- acabado para el fútbol, que antes de llegar a Cienciano jugaba en equipos de menor nivel. Y además, con un capitán de lujo: Oscar Ibáñez; en la defensa, Alessandro Moran, Carlos Lugo, Santiago Acasiete y Giuliano Portilla; en el mediocampo, Juan Carlos Bazalar, Juan Carlos La Rosa, Paolo Maldonado y Julio García y adelante German Carty y Rodrigo Saraz. Once guerreros que se rompieron el alma por su equipo, que creyeron en sí mismos y lograron consagrarse como campeones sudamericanos. Y aquí el mérito principal fue de su técnico Freddy Ternero, quien supo armar un equipo y hacerlos jugar como tal. Rescató lo mejor de cada jugador para que sirviera para el rendimiento del equipo. En Cienciano no había estrellas, ni el equipo dependía de uno o dos jugadores, y destacaba por su juego colectivo y así logró resultados positivos no solo en el Cusco, sino también fuera de casa.
Luego de esta campaña, en el 2004 Cienciano coronó un ciclo brillante ganando por penales al Boca Juniors en la Recopa Sudamericana. A partir de allí, el equipo cusqueño no volvería a destacar en el panorama sudamericano. Cuando escucho a gente que dice que lo de Cienciano fue suerte nomás o que minimiza esta campaña del 2003, sinceramente me causa rabia e indignación la mezquindad y amnesia con la que actúan. Lo de Cienciano no fue poca cosa y aunque les duela a los hinchas de la U, Alianza o Cristal, Cienciano logró lo que ellos no: dos títulos internacionales y ante rivales de peso. Hace veinte años, Cienciano hizo feliz a un país por su entrega, coraje y pundonor, y no solo le ganó a sus rivales, le ganó a los escépticos que no creían en ellos, a los árbitros que fallaban descaradamente contra ellos, y a Fox Sports –está clarísimo que para la Fox hubiera sido ideal que la Recopa Sudamericana la jugaran Boca y River. Por eso, dentro de lo negra que fue esa década para el fútbol peruano, sin duda alguna y unánimemente, el logro de Cienciano en el 2003 fue lo mejor que le sucedió a nuestro alicaído futbol y al menos, logró inscribir su nombre entre los más grandes de Sudamérica.
¡¡VEINTE AÑOS DESPUES, GRACIAS CIENCIANO!!



