Y llegamos al post número 500 en el blog. Me parece increíble ver cuantos posts han desfilado en “ROYAL TRILOGY”. Me parece ayer cuando publiqué el primer post sobre la experiencia el concierto de QUEEN + Paul Rodgers en Chile en el 2008 y hoy, 5'00 posts después, vuelvo a enfocarme sobre una experiencia similar. Con el post de ayer jueves 16, habíamos llegado al post Nº 499. Y para el post Nº 500 la opción inmediata era que recayera en el post queenero del lunes 20 dedicado a un album track de QUEEN, o que fuera algo más especial, y sin duda, tras haber visto a Elton John el pasado 1º de febrero, de todas maneras iba a dedicarle un post a esta experiencia y qué mejor motivo para que éste sea el post número 500. Antes de entrar de lleno al tema del post, quiero agradecer a todos ustedes, quienes con cuyas visitas y comentarios, me estimulan a seguir dando lo mejor en cada post. Si no fuera por ustedes, no estaría escribiendo el post Nº 500 del blog. Mi agradecimiento total por ello.
Bueno, como muchos de los que me conocen ya saben, mi cantante favorito siempre ha sido Elton John y desde los 80’s, siempre uno de mis sueños era verlo algún día en concierto. Cuando llegó la década del 90, Elton por primera vez llegó a Sudamérica en 1992, pero en esa época el Perú ni siquiera era visto como posibilidad para un concierto de esa magnitud. Es bueno recordar que en esa gira, Elton actuó en Brasil y Argentina y por causas de agotamiento canceló los shows programados en Chile, dejando con los crespos hechos a sus fans chilenos. En 1995 retornaría a Sudamérica y esta vez sí llegó a presentarse en Chile. Y recuerdo que en ese momento, comenzó a rumorearse la posibilidad de que Elton viniera a nuestro país, pero no pasó nada. Así pasarían los años y esa posibilidad se fue alejando más y más. Pero las cosas cambiarían y a raiz de la cantidad de conciertos que se han dado en nuestro país desde el año 2008, había la esperanza que si Elton John se embarcaba en una gira sudamericana, esta vez sí pudiese llegar a nuestro país. A inicios del 2009 retornó a Sudamérica, pero inexplicablemente Perú no fue incluido. Pero el año pasado, tras el concierto de Paul McCartney en Lima, había expectativa por si Elton volvía por nuestro continente. Y el año pasado, estaba ya casi confirmada su presentación para el 17 de setiembre, incluso se decía que con su concierto se inauguraría el Estadio Nacional para conciertos. Se habló de venta de entradas, pero a último momento y debido a un compromiso asumido por la celebración de los 80 años de su amigo Tony Bennet, fue cancelada la presentación. Pero recuerdo que no se habló de cancelación sino de una reprogramación para el
Nuevamente el anuncio del concierto de Elton John me agarró en un mal momento financiero. Diciembre es mes de gastos navideños y de año nuevo, y estuve dos semanas de vacaciones hasta la segunda semana de enero. Al regresar a trabajar, estaba hiper gastado y a ello, había que agregar que las entradas nuevamente eran un asalto a mano armada. Ante eso, no me quedaba otra que elegir la opción de ir a Tribuna Norte, al otro extremo donde iba a estar el escenario. Al menos en el Monumental en el concierto de McCartney, al no haber pista atlética, eso acortaba un poco las distancias. Pero el Estadio Nacional sí tiene pista atlética y eso significaba estar más lejos aún. Al margen de eso, no estaba en posibilidad de ir a Oriente y menos a Occidente y mucho menos a Cancha o Red Carpet. Las semanas pasaban y seguía gastado y con deudas, y llegué a dudar sobre si iría o no. Pero apareció una gran amiga a quien conozco hace muchos años y que comparte esa misma afición por la música y me propuso sacarlo con su tarjeta y poder pagarla en partes. Y de inmediato fuimos a comprar mi entrada el sábado 21 de enero en Vivanda de
Apenas comenzó el 1º de febrero, la emoción que sentía era muy grande porque iba a ver en vivo a mi cantante favorito. Y francamente mi cabeza estaba puesta en lo que viviría esa noche y lo único que deseaba era que las horas transcurrieran rápido para salir de mi oficina e irme al Estadio Nacional. Y a las 5:30 pm en punto salí disparado y en un taxi me enrumbé hacia el estadio. Llegué a las 5:55 pm y caminé hacia donde debía hacer mi cola para entrar en Norte y felizmente la cola no estaba demasiado larga y habría unos
Cuando minutos antes de las 9 pm, la banda comienza a tocar el intro del clásico “Saturday Night’s Alright for Fighting”, y segundos después el legendario Elton John hacía su aparición en escena ante la algarabía y júbilo del público. Años de espera habían llegado a su fin: Elton ya estaba en escena. Y fue perfecta la elección de este tema como inicio del concierto para recordar aquellos años mágicos de Elton John y comenzarlo con harta energía. Y para seguir con las pilas puestas, a continuación siguió el gran hit ochentero “I’m Still Standing”, que en su año 1983 lo disfruté enormemente en la radio y en
Para seguir llenando de alegría mi corazón, vino una de mis canciones favoritas de Elton en los 80’s: “I Guess That’s Why They Call It The Blues”. Adoro ese tema y fue indescriptible vivirlo en concierto y en la parte final de la canción se mandó con un dúo con una de las coristas, demostrando que aunque es cierto que su voz ya no es la misma, tampoco es el caso que ya no tiene voz. Después de ello, vino una trilogía de canciones de su album “THE UNION” que grabó junto con Leon Russell: “Hey Ahab”, “Gone to Shiloh” y “Monkey Suit”. El album es muy bueno y estos tres temas son de lo mejor de ese album y Elton demostró que todavía seguía siendo capaz de crear buena música. Tras ello, de vuelta a los 70’s con el muy buen tema “Someone Saved My Life Tonight” y el clásico “Honky Cat”. Una verdadera delicia musical. Y de inmediato, vino otro salto a los 80’s con el gran hit “Sad Songs (Say So Much)” y retroceder mentalmente a aquella década y a mis años universitarios. Harta reminiscencia.
Luego siguió una “sagrada trilogía”: “Daniel”, que me hizo derramar alguna lágrima de la emoción, “Sorry Seems To Be The Hardest Word” que siguió con la misión de dejarme el corazón en el suelo. Fue algo emocionante al máximo. Y el cierre fue la inmortal canción “Don’t Let The Sun Go Down On Me”, que es una obra de arte, que va de un ritmo suave a un estado de éxtasis musical. Fue apoteósico. Tras ello, vino “Take Me To The Pilot” y una nueva trilogía de los 70’s que hizo delirar al público: “Bennie and The Jets”, “The Bitch Is Back” y el momento cumbre de la noche, “Crocodile Rock”, en el que todos los que estuvimos allí cantamos hasta quedarnos roncos. Fue alucinante acompañar a Elton en el estribillo conocido –“la, la, la, la, la”- y saltar al ritmo del tema. Luego del tema, Elton se despedía y dejaba el escenario.
Minutos después y con los “ole, ole, ole”, Elton retornó solo con el piano. Y en ese momento se produjo el primer cambio en el set list programado. Y en lo personal, fue lo que había esperado en este concierto: un medley del film “El Rey León” con los temas “Circle Of Life” y sobre todo, la tan hermosa “Can You Feel The Love Tonight”. Fue francamente indescriptible y emotivo al máximo. Y venía lo único malo del concierto: el recordatorio que ya estaba por culminar, Y como siempre, lo hizo con su tema emblemático, “Your Song” y con su banda. Otro momento de mucha emoción y fue el broche de oro perfecto para una noche llena de magia, nostalgia y muchas emociones. Se pensó que podría haber salido una vez más, ya que no había incluido el gran tema “Sacrifice”, pero al final Elton no retornó a escena y se vio que ya comenzaban a retirar las cosas del escenario. Eran las 11:30 pm y habían transcurrido rápido las 2 horas y media del conciertazo que tuvimos la dicha de experimentar en vivo. Y a final, todos nosotros estábamos con la emoción de haber presenciado un concierto de muy buen nivel en donde Elton demostró un gran profesionalismo.
Como dije en párrafos anteriores, su voz no es la misma y canta en un tono más bajo, pero de allí a afirmar que ya no tiene voz es una total estupidez. En aquellos requiebres vocales de algunos temas como “Rocket Man” o “I Guess That’s Why They Call It The Blues”, realmente Elton la rompió. Y ni qué decir de su intacto virtuosismo en el piano, sobre todo, en aquellas canciones de los 70’s que contenían una mayor riqueza musical.. Un verdadero maestro del piano y los teclados. Y su banda estuvo realmente impecable, muy cohesionada y sobre todo, encajando perfectamente en cada tema de Elton, destacando nítidamente el guitarrista Davey Johnstone, quien acompaña a Elton desde los 70’s, al igual que Nigel Olsson –el mismo que tuvo un gran éxito en 1978 con “Dancing Shoes” y “A Little Bit Of Soap”-, al igual que las coristas y los dos cellistas que adornaron musicalmente el número previo al concierto. Lo único que me pareció penoso fue la cantidad de gente que asistió al concierto. Para el Estadio Nacional estaba programado para que estuvieran cerca de 40,000 personas y al final, estuvieron casi 20,000 asistentes. Desde el lugar donde me encontraba ubicado, se podía ver claramente esto. Lo que era Red Carpet estaba casi lleno, y en lo que respecta a VIP Cancha, que era ¾ partes de cancha, solo había gente hasta la mitad de la cancha. De la mitad para abajo, estaba totalmente vacío y daba rabia e impotencia que se viera esto en un concierto de la magnitud del que tuvimos el 1º de febrero. Incluso en Oriente y Occidente también hubo claros y en Tribuna Norte, para los lados izquierdo y derecho estaba lleno, pero en el centro había huecos grandes. Sin duda, ese es el resultado de que el precio de las entradas estuviese demasiado caro y muy lejos del alcance de la gran mayoría de aficionados a la música de Elton John. Pero al menos, los que estuvimos presentes, disfrutamos al máximo y nos entregamos por completo al show, coreando los temas y saltando entre amigos. Y eso es algo nunca olvidaré mientras viva. Y fue un fabuloso regalo de cumpleaños de mí para mí, a dos días de cumplir 49 años.
Para finalizar quiero agradecer a varias personas, pero en primer lugar gracias a Dios por permitirme hacer realidad otro sueño: ver a mi cantante favorito en concierto. Gracias a Sir Elton John por regalarnos 150 minutos de maravillosa música a través de la cual, recorrí mentalmente muchas bellas etapas de mi vida. Y por supuesto, gracias a mi gran amiga Clarita Romero por su generosidad en comprar mi entrada con su tarjeta y pagarlo en varias cuotas -¡¡gracias amiga!!!-, ya que sin esa ayuda, no hubiera podido vivir ese momento maravilloso; a mi amigo con quien compartí ese gran concierto, David y su muy linda familia, gracias por permitirme usar algunas de sus fotos, cortesía de la linda familia Sobrevilla; a mi gran amigo Mack Mantilla por permitirme usar algunas de sus fotos y sus videos que filmó, que fue muy bien grabado por Mack, quien tiene un video log llamado "Velvet Screen" (www.velvetscreen.tk), espacio que cumple el fin de mostrar contenido audiovisual generado por la asistencia de Mack a conciertos de grupos nacionales y extranjeros. Muy recomendable. Y por último, a mi amada esposa Silvana, por aceptar que debido a la situación financiera pesada en casa, me fuera solo yo al concierto, privándose ella de haber presenciado un maravilloso show, ¡Te amo mi reina! ¡No hay nadie como tú!.
Con esto concluimos este post número 500. Espero que haya sido de su agrado este relato de lo que fue el gran concierto de Elton John el pasado 1º de febrero y a los que estuvieron presentes, los invito a dejarme sus comentarios compartiendo sus vivencias sobre esa mágica noche. Y a los que no, igual déjenme sus comentarios con sus opiniones.
¡HE VISTO A ELTON JOHN EN VIVO! ¡OTRO SUEÑO CUMPLIDO!










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